Friday, May 30, 2014

Nota Sobre el silencio, el debate y la crítica





Un concepto, al parecer sabio, va ganando adeptos entre colegas y 
conocidos. Lo he escuchado en diferentes contextos, expuesto –pese a
su  naturaleza negadora– en tono sentencioso: nadie tiene la verdad.
Una  amiga, que citaba a otro amigo, lo dijo así: la verdad es un
cristal que  se deshizo en mil pedazos, en cada persona hay una
pequeña parte. La  sentencia trata de espantar los atrincheramientos
dogmáticos y de  prevenir a quienes desprecian el diálogo,
pero su reiteración pudiera  conducir a un equívoco fatal,
desmovilizador. Diluir la verdad entre  todos –y aquí parecen
caber todos, al margen de ideologías o  posiciones
políticas, es decretar el fin de su búsqueda, el final
del  viaje. Aunque no es absoluta, la verdad sí existe.

Prefiero decirlo de esta manera: todos tenemos nuestra perspectiva de la 
verdad, porque la observamos –nos relacionamos, somos parte de
ella–  desde ángulos diferentes, según nuestra
pertenencia a una familia, a una  clase social, a un género, a un
grupo discriminado o enaltecido, a un  país, a una región, a
una época.
Sin embargo, la Revolución, los  revolucionarios,
vemos (debemos ver) el mundo con los ojos de los  oprimidos. El
ángulo de los opresores no cuenta. Los consensos  colectivos suelen
aparecer en la historia como verdades, pero estos se  construyen para
liberar o para sojuzgar, la mayoría de las veces para lo  segundo, y
no de forma épica, sino en el goteo incesante, fríamente 
calculado, de los medios. Las ideas dominantes, hegemónicas, las
coloca y  reproduce el sistema dominador, es decir, el capitalismo, y nos
hace  creer que son nuestras. Si dejamos de debatir, de criticar, de
combatir  en términos ideológicos, si nos desmovilizamos, nos
construirán  consensos que parecerán verdades.

Hay que agradecer a Atilio A. Boron su breve nota de disconformidad ante 
las declaraciones de Leonardo Padura, porque nos obligó al debate. 
Boron es un intelectual revolucionario que tiene el derecho ganado y el 
deber de sentirse cubano. Puede que alguien se pregunte, con razón,
¿por  qué ahora?, ¿qué es lo nuevo?, si desde
hace años nuestro laureado  escritor viene repitiendo más o
menos lo mismo. Ese es el punto, nuestra  irresponsable pereza –la
poca costumbre o práctica– para encarar el  debate. El gesto de
Boron rompe el delgado tabique que ampara el  silencio. Por eso resulta tan
sorprendente que algunos enarbolen el  derecho de Padura a la crítica
(que nadie discute), condenen los  silencios y simultáneamente,
pretendan silenciar a los que no comparten  los criterios de Padura. La
crítica y el debate no pueden ser concebidos  en una sola
dirección. No vi por ninguna parte tropas de asalto a su  integridad.
Tanto Atilio como Guillermo Rodríguez Rivera son  intelectuales que
se convocan, cuando lo entienden, a sí mismos. Padura  ha obtenido ya
los premios literarios más importantes que otorga Cuba a  sus
consagrados. Todas sus novelas han sido publicadas en el país. Pero 
tenemos que acostumbrarnos a la sana idea de que lo que decimos en 
público se debate en público. No podemos “eximir al
Estado de su  responsabilidad histórica”, como afirma el
escritor Juan Antonio García,  y tampoco podemos eximirnos de la
responsabilidad histórica que nos  corresponde como individuos, como
revolucionarios cubanos.

Necesitamos el debate permanente, no el que surge de coyunturas y se 
propaga como un incendio que todos desean sofocar con rapidez; por eso  me
detendré en algunas ideas que subyacen en los recientes intercambios 
de criterios. Se ha entronizado la peregrina idea de que todas las 
conductas del pasado (erróneas o no) fueron asumidas o ejecutadas
desde  el miedo o desde el fanatismo. El odio y el miedo, son los
protagonistas  de la novela El hombre que amaba los perros, y estos
describen  la conducta de Iván, el personaje cubano. El miedo
engendra la doble  moral: se hacen o se dicen cosas en las que no se cree.
Juan Antonio, al  hablar de una etapa de nuestra historia que algunos
asocian a un  quinquenio y otros a un decenio, llega a decir, benevolente:
“Se me dirá  que la represión estalinista en Cuba
entonces era de temer (…) yo no  sería capaz de apuntar con un
dedo a los que entonces optaron por callar  porque es muy fácil
enjuiciar a los otros cuando se vive un momento  histórico
aparentemente más abierto a la tolerancia”. No me
detendré  ahora en definir hasta dónde era de temer aquella
represión, sin dudas  real. Cuando se descubre que alguien
mantenía en su conducta una doble  moral, comprendemos que nunca fue
revolucionario: la visión del miedo  que nos atribuyen como rector de
nuestros actos, es la visión y la  justificación que tiene de
sí la contrarrevolución. Por lo general, los  que hablan de
doble moral se describen a sí mismos. Los revolucionarios  no
actuamos ni por odio, ni por miedo. Creemos en lo que defendemos.  Existe y
es históricamente legítimo, el odio de clase. El Che hace 
referencia a él, pero también escribe: “Déjenme
decirles, a riesgo de  parecer ridículo, que el revolucionario
verdadero está guiado por  grandes sentimientos de amor. Es imposible
pensar en un revolucionario  auténtico sin esta cualidad”.

Puede que a un funcionario no le importen las palabras, pero los 
intelectuales sentimos un respeto casi místico por ellas. La
retórica  que incentiva la crítica e impide que se reflexione
sobre ella, que  exige ser escuchada y a la vez, ataca cualquier disenso,
aplica  paradójicamente un sutil mecanismo de intimidación:
usted puede ser  calificado de cobarde (no dice lo que realmente piensa o
“sabe”, que en  realidad es lo que piensa su contendiente), de
oficialista, de  dogmático, de extremista o de censor, calificativos
todos que degradan  la condición del intelectual, y provocan el
instintivo alejamiento de  los suyos, los que podían haberlo apoyado.
Persiguen dividir a los  revolucionarios, aislar a los que se insertan en el

debate. El fantasma  de aquella represión (la de los setenta), de
aquel silenciamiento, es  una y otra vez invocado como pretexto para coartar

el debate, para  silenciar. Pero ni los dirigentes, ni los artistas, tienen
una patente  de corso para la crítica: pueden, deben criticar, de la
misma forma en  que pueden y deben ser criticados, ellos y su obra. Otra
cosa es que la  crítica provoque una medida administrativa. No existe
censura más  ineficaz que la prohibición; ni censura
más eficaz que la evidencia  pública de la endeblez de un
juicio.

Todos sentimos añoranza por aquel “hervidero de
polémicas”  revolucionarias que fue Cuba en la década de
los sesenta. Juan Antonio  García dice que entonces era natural que
coexistiesen –a veces de forma  “nada
pacífica”– las vanguardias artísticas y las
políticas. El término  “coexistencia”, sin
embargo, me parece errado. No resulta fácil definir  en la distancia
a los protagonistas de aquellos debates. El intelectual  Alfredo Guevara,
¿no era sobre todo un político? ¿Eran políticos
o  intelectuales Fidel, el Che Guevara, Carlos Rafael, Raúl Roa,
Marinello,  García Espinosa, Blas Roca, Titón, Mirta Aguirre y
los jóvenes  redactores de Lunes de Revolución?
Más que una coexistencia –como  si fuesen cuerpos
diferentes– existía, al menos así lo parece hoy, una 
identidad entre ambas vanguardias, a pesar de (o precisamente sobre) la 
real diversidad de miradas. Digámoslo con esa palabra que molesta:
todos  eran combatientes de la Revolución. Es verdad que la
época que vivimos  es otra, pero la condición del
revolucionario no ha variado desde Martí  hasta el más joven
de los rebeldes “con causa”: su compromiso con la 
transformación de la sociedad a favor de los humildes (“con los
pobres  de la Tierra quiero yo mi suerte echar”), la
construcción de una  sociedad alternativa más humana. Ser un
político revolucionario no es,  desde luego, ocupar un cargo o
aspirar a él (esa es la interpretación  burguesa), ni siquiera
militar en un Partido.

Es posible apreciar en las entrevistas a Padura que Guillermo comenta,  de
2012 y de 2014, una idea que lo define, en un caso relacionada con  los
artistas y en el otro con los periodistas (no hay que olvidar que  aunque
habla en general y pone ejemplos de otros contextos, se refiere a  Cuba):
“Los artistas comprometidos de manera militante con un partido, 
filosofía, Estado o poder terminan siendo siempre –o
casi– marionetas de  ese poder. No se puede jugar a hacer
política desde el arte porque al  final los políticos son los
que utilizan a los artistas para sus fines  políticos” (2012) y
ante la pregunta, ¿se puede hacer "periodismo  militante"?,
¿en qué medida el militante se traga al periodista?, 
responde: “Se lo traga completo. El militante obedece al Partido. El 
Partido decide y manda. El periodista entonces desaparece” (2014).
¿Y  los artistas que no son militantes y se comportan como marionetas
de los  que pagan?, ¿hay medios de prensa ajenos a la posición
política y a los  intereses de sus dueños? El escritor cubano
se acoge a una  interpretación estrecha de la militancia –ser
miembro del Partido–, pero  no renuncia a la política. Dice que
“el compromiso del artista debe ser  con la ética ciudadana,
con su sentido de la verdad y de la justicia, o  cuando menos, con su arte,
con la mayor distancia posible de los  círculos de decisión
política y con la intención de hacer política desde  el
arte”. Pero lo reconozca o no, Padura hace política desde el
arte y  desde la prensa, aunque rechace la condición del militante.
¿Es posible  tal cosa?

En un comentario breve que publiqué en mi blog, a propósito de
esta polémica, apuntaba lo siguiente:

a.    No existe periodismo no militante, solo periodistas
ignorantes de su militancia (o cínicos).

b.    Cuba no es paraíso ni infierno –ello
supone entonces el ejercicio  comprometido de la crítica–, pero
hay que tener un ideal de paraíso y  una idea clara de infierno: se
critica para empujar la realidad hacia el  ideal;

c.    El ideal es mucho más que libertad de criticar:
la crítica es un medio, no un fin.

d.    Porque mi prioridad es Cuba, soy militante del Partido
Comunista  (escribo con orgullo su nombre) y no dejo de expresar mis
criterios.  Todos tenemos historias de incomprensiones, pero no me regodeo
en ellas.  Sé que algunos militantes de mi Partido no merecen
pertenecer a sus  filas, y que algunos que no llevan el carné son los
militantes que yo  desearía. Pero ser militante del Partido hoy en
Cuba no propicia  ventajas, menos aún estatus y Cuba necesita en esta
nueva etapa, más que  nunca, de una vanguardia organizada.

La crítica se convierte en acto narcisista, si el que la enuncia 
descontextualiza su objeto, si la lupa impide que veamos el entorno o el 
devenir histórico de lo criticado. A veces, como sucede en las 
entrevistas de Padura, no existen propiamente críticas, sino
opiniones, y  en las palabras del entrevistador que el entrevistado acepta,
o en las  de este último, definiciones descalificadoras de más
largo alcance  político. Me refiero a términos y a expresiones
que supuestamente  definen a la sociedad cubana: “con su experiencia
de vida en el  estalinismo” o en “el totalitarismo”, se
dice, y en algunos pasajes se  iguala de forma tácita o
explícita capitalismo y socialismo, lo que solo  deja la
opción vergonzante de un regreso al primero. Pero si Padura o 
cualquier otro artista hace política desde el arte y en su actividad 
ciudadana –lo cual me parece legítimo–, debe esperar, al
margen de una  crítica artística de su obra, una
apreciación y una eventual crítica  políticas.

La creación artística se nutre de todos los sentimientos; la
calidad de  una obra la determina el talento de su creador, no los
sentimientos que  la inspiran. Para fundar la Patria –concepto
más hondo que el de Nación,  porque supone un proyecto
colectivo de vida–, José Martí necesitaba de  la arcilla
de todos los poetas: en sus textos recuperaba a los  desencantados y a los
militantes, a los intimistas y a los épicos, a los  aplaudidos en
tertulias eruditas, y a los que escribían bajo el cielo  de la
manigua. Martí sabía que el espíritu de la Patria no se
agotaba en  Heredia, en Casal, o en Manzano. En política, sin
embargo, las reglas  son otras: el desaliento es, para un revolucionario, el

breve instante  que precede a la recomposición del aliento. Los
desencantados del 68 se  convirtieron en autonomistas. Los del socialismo
europeo en  neoliberales. Martí, el más grande escritor cubano
(estuve tentado a  escribir, hispano) de la segunda mitad del siglo XIX, era

un militante  de la Revolución. Escribió frases muy duras,
como estas: “¡La justicia  primero, el arte después!
(…) ¡Todo al fuego, hasta el arte, para  alimentar la
hoguera!”. La identidad entre las vanguardias 
político-revolucionaria y artística fue resuelta en Cuba en el
siglo  XIX, en la vida y en la obra de José Martí. Hace
algunos meses, sin  embargo, sentí en el Congreso de los
Jóvenes Escritores y Artistas  cubanos que se refundaba una nueva
identidad. Bienvenida sea.

Sinceramente, no veo en lo sucedido la intención de fabricar un
“caso  Padura”. No hay que inventar etiquetas, ni construir
falsos apostolados.  Que fluya el debate revolucionario. No podemos dejar
que nos construyan  consensos en la acumulación de ideas no
debatidas.

Buró del Partido en Holguín: Abnegación e inteligencia por más azúcar



 

Rodobaldo Martínez Pérez


Si  negativo resultan  las lluvias para alcanzar el plan de azúcar de la provincia, altamente positivo son las conductas ejemplares de los 18 mil  492 hombres y mujeres, quienes batallan para minimizar las consecuencias de las condiciones climatológicas adversas  y, alzarse como cumplidores.

Tal apreciación centró el debate de la última reunión del Buró, al analizar la marcha  de los programas de recuperación cañera, el desarrollo de la presente contienda azucarera y la producción de los derivados, de acuerdo con la implementación de los Lineamientos para la actualización del Modelo Económico Cubano, con la presencia de  Luís Antonio Torres Iribar, miembro del Comité Central y primer secretario en la provincia.

Una reiteración de la estrategia de Más holguineros Más podemos sobresale en los colectivos de los 3 centrales cumplidores, donde decidieron  aplazar, el característico pitazo, hasta completar el plan del territorio.

Entre  los aspectos reflexionados sobresalen la exigencia y el control del Partido y el Gobierno en las reparaciones para la venidera zafra, cumplir en plan de siembra de primavera, aprovechar más las posibilidades del riego, fortalecer, cada vez más, el sentido de pertenencia de los colectivos, incrementar el tiro de caña por ferrocarril y definir una estrategia para recuperar los caminos cañeros con óptima calidad, con el objetivo de ascender en la cultura cañero-azucarera entre los holguineros.

Al mencionar la táctica  para la recuperación cañera Torres Iribar insistió en la importancia del empleo de las variedades más adecuadas, en especial en las áreas del “Fernando de Dios” para favorecer los rendimientos e instó en incrementar las producciones de derivados destinadas al alimento animal.

Lo primero, dijo,  en las actividades de zafra  aquí es contar con  el buen estado técnico de los equipos empleados para  la reparación de los caminos cañeros, y crear las condiciones para hacerlo con la calidad requerida, a fin de agilizar el tiro de la caña y, a la vez,  disminuir las roturas de esos equipos.

 Es de primer orden, también,  las reparaciones de los centrales sin  improvisaciones ni finalismo, al igual que los equipos para la transportación de las cañas, que incluye aprovechar más las ventajas del ferrocarril en este propósito, en un territorio con tradición en el enlace ferroviario con los centrales.

 El deficiente desempeño del tiro de la caña a los centrales, aseveró, no puede repetirse en la próxima zafra.

La decisión de nombrar al jefe de zafra,  demostró su valía en esta contienda, significó, al convertirse en la persona que logra el mando único,  para aplicar mejores decisiones, desde la inteligencia colectiva y la solidez en la acción al llevar el empuje de todos.

 Destacó la calidad humana de los hombres y mujeres que hacen zafra en Holguín, su entrega al trabajo, el dominio de sus responsabilidades y el orgullo de pertenecer  a ese Sector, como demuestran en esta férrea lucha contra las adversidades climatológicas, para cumplir el plan de producción, una epopeya que, para este redactor,  recuerda  el entusiasmo y la abnegación desplegados en 1996, cuando Fidel visitó, en mayo, dos veces a la provincia por sus resultados en la zafra.

Juan Domínguez Pérez, miembro del Buró, habló del cumplimiento de la siembra de caña de los últimos 5 años por encima de las 13 mil hectáreas.

 Pero a pesar de estos resultados hay irregularidades  en la organización de la maquinaria, los grupos de siembra y la utilización de los tractores para la preparación de tierra, la no incorporación de las carretas y demoras en el  corte para semillas.

Las actividades agrícolas, que deben hacerse luego de concluir el corte, no  adquieren los ritmos necesarios de cultivo, limpia integral, fertilización y aplicación de herbicidas. Los mayores atrasos los exhiben: “Urbano Noris”, “Loynaz  Hechavarría” y “Fernando de Dios”, por permitirles a los productores incumplir la tarea diaria.

En los centrales faltaron calidad y profesionalidad para aplicar  las normas técnicas,  tanto en las reparaciones,  mantenimiento como en la preparación de los colectivos laborales, que luego dañaron el estable ritmo que debe prevalecer en la zafra.

La provincia adoptó  medidas organizativas para la recta final, como dejar cuatro centrales moliendo y cerrar, por razones objetivas, el “Loynaz Hechavarría” y sus cañas  traspasarlas  para el  “López Peña  y “Urbano Noris”.

Hasta el momento de esta reunión, el aporte holguinero registraba  las159 mil 188 toneladas de azúcar, el 95 por ciento de lo previsto.

Carlos Santiago Céspedes Aguilera, primer secretario del Comité municipal del Partido en Holguín, dijo que al no tomarse las decisiones oportunas,  el trasporte presentó problemas para el tiro de la caña e insistió en la importancia del sellaje de plantaciones por cada campo,  como otra vía a favor del rendimiento.

Pedro Silva Marrero, director de AZCUBA en la provincia, reiteró la decisión de alcanzar el plan técnico de esta zafra. Mencionó que completaron sus metas las empresas López/Peña,  de Báguano - hacia 12 años no lo totalizaba-, Cristino Naranjo y Urbano Noris, integrantes de la listas de los 24 cumplidores de Cuba hasta el momento.

Mientras Alexis Almira Magaña,  jefe de zafra en AZCUBA, refirió la estrategia final  para cumplir con el plan, que pone a prueba toda la inteligencia y abnegación del sector cañero-azucarero de la provincia, consciente del valor de cada tonelada para la economía del país.

Wednesday, May 21, 2014

REPETIRÁN EL EXAMEN DE INGRESO DE MATEMÁTICA EN LA HABANA.





El pasado 6 de mayo comenzaron a aplicarse en el país los exámenes de ingreso a la Educación Superior para todos los tipos de cursos y carreras que se ofertan. Ese día se realizó el primer examen correspondiente a la asignatura de Matemática.

Posterior a la conclusión del examen, por diversas vías, se recibieron informaciones sobre la filtración de este y el dominio de su contenido por estudiantes de varios preuniversitarios de la capital.

En la tarde del propio día 6 se iniciaron las investigaciones pertinentes, dirigidas a la búsqueda de elementos que evidenciaran la certeza de las denuncias, condujeran a tomar decisiones ajustadas a las normas, principios éticos y legales que caracterizan el ingreso a la Educación Superior en Cuba.

Ante este hecho, se tomó la decisión de sustituir los temarios de los exámenes de las asignaturas de Español e Historia que se iban a aplicar en La Habana, los que se distribuyeron pocas horas antes de su realización en las fechas previstas.
Después de varios días de investigación, se ha podido determinar que personas inescrupulosas sustrajeron los exámenes a pesar de las medidas  adoptadas y que, en el caso de La Habana, la prueba de Matemática estuvo en manos de un grupo de estudiantes, quienes la obtuvieron por distintas formas, incluyendo acciones lucrativas. Hasta el momento hay tres profesores de la Enseñanza Preuniversitaria involucrados.

En consideración con la relevancia de este proceso, transparencia que lo ha caracterizado y lo justo que debe ser con las cualidades y conocimientos de todos los aspirantes, se ha decidido anular los resultados anteriores y repetir la prueba de Matemática a todos los optantes por el ingreso a la Educación Superior en la provincia de La Habana, el lunes 26 de mayo de 2014 a las 9 de la mañana, en las mismas sedes donde se realizó el primer examen.

Se continúan las investigaciones y se adoptarán las medidas previstas en nuestra legalidad con los implicados en tan reprochable acto.

Hechos de esta naturaleza, que atentan contra el prestigio del sistema educacional cubano, defendido con honestidad por la inmensa mayoría de nuestros maestros, profesores, estudiantes y familiares, nunca quedarán impunes.

Ministerio de Educación Superior
y Comisión de Ingreso Nacional

Saturday, May 17, 2014

Buró del Partido en Holguín Ahorro: palabra clave





Rodobaldo Martínez Pérez
Analizan la trascendencia del Sector Eléctrico para el desarrollo económico y social de la provincia desde la importancia que prioricen siempre  inversiones, reparaciones y mantenimientos  a favor de su  vigorosidad para hablar de avance y eficiencia

Entre los grandes valores de la marcha del Sector Eléctrico en Holguín sobresale la trascendencia, porque entre más  ejecuciones genere repercute favorablemente en el desarrollo económico y social de la provincia.
Con tales antecedentes, el tema fue objeto de análisis en la última reunión del Buró del Partido, efectuada al principio de la semana, con la presencia de Luis Antonio Torres Iribar,  miembro del Comité Central y primer secretario en la provincia, quien  reflexionó sobre la importancia de priorizar siempre sus inversiones, reparaciones y mantenimientos  para defender su  vigorosidad.
Fotos Elder Leyva, del semanario ¡ahora!
Por eso,  Iribar mencionó lo ocurrido en la central “Lidio Ramón Pérez” ubicada en Felton, principal fuente generadora del territorio,  con una capacidad de 500 MWh,  por sus incumplimientos en  el índice de consumo de combustible  y el  incremento  de las salidas de línea por deficiencias técnicas al no realizarse los mantenimientos planificados.
Al referirse a la construcción de  la central eléctrica diesel, en el municipio de Moa, valorada integralmente en unos 280 millones de dólares, con 10 motores que generarán 184  MWh, recordó que debía haber entrado al Sistema  desde diciembre último y no fue posible por  dificultades en el proceso inversionista, actualmente, al 92.6 por ciento,  laboran para concluirla en julio y conectarla en agosto.
Instó a velar por el correcto cumplimiento de las normas técnicas en esta fase conclusiva, tanto  en la construcción de la base de combustible, la cisterna de agua  como en el oleoducto  de 12 kilómetros hasta la planta generadora. Al terminarse la referida planta,  la provincia   incrementará su generación a 965, 5  MWh, la de mayor capacidad del país.
Exhortó a atender,  con alta prioridad,  las inversiones previstas para la electrificación  de nuevas zonas, redes y erradicación de tendederas,  fundamental en un territorio con el 95 por ciento del  servicio eléctrico del Sistema Nacional, el más bajo del país.
 Desde el Partido y el Gobierno, precisó,  es necesario elevar el rigor y el control para llevar a feliz términos todas las inversiones previstas en el Sector Eléctrico.
Al mencionar la jerarquía que debe tener el ahorro llamó a hacerlo más efectivo en los hogares, porque es el sector residencial en la provincia con mayores dificultades actualmente, al tener un sobreconsumo de 1.2 GWh, en comparación con el 2013.
Convocó  a ser efectivos  en la protección de  los recursos del Sistema Electro-energético Nacional y evitar la ocurrencia de hechos delictivos e ilegalidades.
Roberto Acosta Delgado, miembro del Buró, quien presentó el informe, abrió el debate al  valorar la importancia del control permanente de la política energética, mientras Maritza Salas Ge,  miembro profesional del Buró, abogó por fortalecer esa  cultura  desde el mismo hogar y comentó como irritan  los apagones internos en instituciones y centros para evitar sobrepasarse del plan previsto. Tal acción debe realizarse aparejado a las características del centro y sin ningún tipo de esquematismo.
La doctora Divis  Nubia  Vázquez  Rogena, integrante no profesional del Buró,  mencionó como generan  quejas en la población las insuficiencias en el voltaje del servicio eléctrico,  los equipos dañados sin reponerlos con prontitud, al igual que cuando hay cables y postes en mal estado que requieren sustituirse.
 Rosa María Raez Abigantú, miembro profesional del Buró,  y Carlos Santiago Céspedes Aguilera, primer secretario en el municipio de Holguín, insistieron  en explotar con efectividad las fuentes renovables que resulten más económicas,  para beneficiar a las  zonas aisladas del Sistema Electro-energético Nacional.
Héctor Lugo Graña,  director provincial de la Empresa Eléctrica,   habló de la falta de presupuesto para garantizar y crecer en el alumbrado público, deficitarios en  varias avenidas y calles de pueblos y ciudades. “Ahora, dijo, contamos con unas bombillas de mala calidad que duran poco al colocarse”.
 Reconoció que aún restan 103 equipos electrodomésticos por reponer por la Empresa Eléctrica, de 5 mil que sumaban hace 5 años y que la provincia necesita aprovechar más su amplio potencial de fuentes renovables.
 Como refleja el informe presentado por Roberto Acosta, el plan del 2014 cuenta con un presupuesto de 866 mil pesos para la electrificación de nueve asentamientos, lo que permitirá brindarle servicio a 541 viviendas. Concluyeron un asentamiento y trabajan en tres,  el 18 por ciento del presupuesto total.
El aprovechamiento de las fuentes renovables de energía en la provincia aún es insuficiente. Existen 3 mil 130 emplazamientos o formas de aprovechamiento de ellas, funcionan 2 mil 955 con una disponibilidad promedio de un 94 por ciento.
Existe un potencial de utilización deficiente del biogás, como fuente generadora explotado por parte de las entidades del MINAGRI y los productores individuales en los 14 municipios del territorio.
Al concluir  marzo la provincia cumplió el plan de consumo de electricidad, con un ahorro de 10.0 GWh y, en comparación con el 2013,  crece en 3.1 GW. El sector estatal, de manera acumulada, está por debajo del plan en 6.2 GWh y, en comparación con el 2013, se consumen 8.6 GWh menos.
En un asunto tan trascendental, como el Sector Eléctrico, sin vocablos como cumplir, control, inversiones,  mantenimiento oportuno y ahorro no puede hablarse de avance ni eficiencia.




Sunday, May 11, 2014

A mi madre Nardelina



 

Rodobaldo Martínez Pérez
rodo@enet.cu

Tres  de sus 11 nietos
Lo recuerdo como si fuera ayer, porque hay cosas tan impactantes en la vida, que no se olvidan aunque pasen cien años.
 Casi amanecía, todos rodeábamos su cama, porque llevaba varios días en coma y la velábamos para cualquier movimiento. De pronto tragó fuerte y dejó de respirar.
Fue el 26 de julio de hace dos décadas, mi madre murió y aquella realidad irreversible aún me nubla el pensamiento, porque si hay cosas difíciles de aceptar es la muerte de un ser querido con esas dimensiones, tal vez sea, porque uno nunca se prepara para perderlo.
Con la muerte de mi madre perdí a mi mejor confidente. Ella siempre me escuchó en silencio, hablaba poco, pero su escueto mensaje llevaba la esencia de haber vivido muchos años y me daba seguridad.
Con sus seis hijos



Su gran  serenidad para afrontar las dificultades de la vida fue una de sus virtudes elogiables. Cuantas veces  he recordado aquella imperturbabilidad suya ante verdaderas tensiones y he deseado haber heredado su ecuanimidad.
No había nadie como ella, para detectar mis preocupaciones y si algo me atormentaba. Atrás venía el consejo lleno del optimismo que siempre la acompañó.
Hoy, debajo de ese ramo en su tumba fría, quedó el cuerpo inerme de esa persona excepcional que supo llenarme de felicidad cada pedacito de mi existencia.
En plena juventud
Con mi padre
La Narda, como le decía, estará siempre ahí, solícita para cuando la necesite, dispuesta a escucharme, con su palabra certera iluminándome el camino, porque me niego rotundamente a dejarla morir y perderla para siempre.