Wednesday, April 02, 2008

Carta de Fidel a los escritores y artistas cubanos

Plemario del Palacio de las Convenciones, donde sesiona del Congreso de la UNAEC

Por Rodobaldo Martínez Pérez

rodo@ahora.cu

Es todo un acontecimiento para los cubanos la celebración del Congreso de los escritores y artistas nuestros. De sus debates esperamos mayor cultura para un pueblo que es cada vez más libre, con el poder de ser dueño de su destino.

Y satisface que Fidel, quien no se perdió ni un detalle del Congreso anterior, mandó una carta a los delegados, quienes debaten sus sesiones en el palacio de Las Convenciones, en La Habana.

Fidel, como siempre prefieren nombrarlo los cubanos, reitera, en su misiva, que aunque no puede estar presente, conoce de las preocupaciones de los miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artístas de Cuba (UNEAC) en su VII Congreso.
Comenta:El ser humano moderno no es menos egoísta que el griego de la época de Platón. Por el contrario, el de hoy está sometido a un diluvio de publicidad, imágenes e influencias a las que jamás lo había sido.
El aporte a la sociedad no puede escapar de una parte proporcional , y nunca igual , de lo que sea capaz de crear. El impuesto es irrenunciable y no puede ser simplemente una proporción. Hay un momento, por su alcance, en que puede llegar a casi la totalidad de lo creado.
El impuesto directo ha liquidado a gobiernos de izquierda en los países nórdicos y otros europeos. No hay nada más antipático. La captación del excedente en valor de los servicios exportados, aparte de aquellos que se ofrecen gratuitamente en la esfera internacional por decenas de miles de compatriotas, no solo es justo, sino más comprensible que el cobro directo de una creciente proporción del ingreso personal como un puñal en el pecho exigiendo la bolsa o la vida.
Llos estímulos que se instrumentan no solo en divisas para comprar en el mercado, sino también a través de numerosas formas de contenido social, humano y familiar, altamente eficaces, no incitan el individualismo y el egoísmo que conducen a la negación, con los más diversos disfraces, de la sociedad que pretendemos crear.
Fidel aádió que escuchó los discursos pronunciados por los delegados en la sesión plenaria del Congreso y que los califica de excelentes por su expresión y contenido.
En alusión a las palabras de Miguel Barnet, al frente del Comité Organizador de la cita, el líder de la Revolución señaló que constituyeron una sincera estocada a los corruptos que, en beneficio personal se embolsillan una tajada de ese excedente en valor de los servicios exportados.
No tendría sentido hablar de conciencia revolucionaria sino existiera el capitalismo desarrollado y globalizado, ya previsto hace casi 100 años, acotó.
La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas, es al revés, solo entonces puede hablarse de Revolución.
Las palabras bellas, necesarias como portadoras de ideas, no bastan; hacen falta meditaciones profundas.
Continuó Fidel que hace dos días en un artículo de prensa extranjera se habló de 30 inventos geniales que transformaron al mundo: disco compacto, GPS y DVD, teléfono celular, fax, INTERNET, microonda, Facebook, cámara digital y correo electrónico, entre otros.
La cantidad de dólares que implica- y en parte implicó ya- la venta de cada uno de los productos acumula en manos de las trasnacionales tantos ceros, que es ininteligible.
Peor todavía: cada uno de ellos será sustituido por otro invento más efectivo y ya no puede ni siquiera garantizarse el secreto de lo que habla una pareja en el banco de un parque.
Fidel se preguntó ¿Tiene algún sentido ese tipo de existencia que promete el imperialismo? ¿Quiénes rigen la vida de las personas? ¿Puede incluso garantizarse la salud mental y física con los efectos no conocidos todavía de tantas ondas electrónicas para las cuales no evolucionó ni el cuerpo ni la mente humana?
Un Congreso de la UNEAC, significó Fidel no puede dejar de abordar estos espinosos temas. Muchos dirán: es fatalismo. Respondo. No, fatalismo es dejar de plantear el problema. Ni siquiera los molestaría a ustedes con estas líneas.
El clima está cambiando como consecuencia de la acción irresponsable del hombre. El equilibrio se ha roto. Cómo restablecerlo es el gran problema por resolver.
Precisó que disfruta mucho cuando ve el avance del pueblo en diversos campos que otras sociedades de crueles bloqueos y mortales amenazas no han podido alcanzar, incluso en materia de lucha por la preservación del medio ambiente.
Dijo que eso provoca el odio de los adversarios y que ha visto artículos de renombrados órganos de prensa capitalista que nos atacan en jauría.
Hablan de nuestro país, añade, cual si fuésemos indigentes y partiéramos de cero, y no un pueblo con los niveles de educación mínimo no alcanzado por lo más desarrollados, un índice de salud excelente y seguridad social tal vez demasiado alta, como pensé cuando un delegado del congreso habló con justeza de quienes maltratan groseramente determinados bienes sociales y llamaba a luchar contra hábitos que la sociedad repudia.
El adversario comete errores serios y muestra torpeza inconcebible en su batalla contra la verdad objetiva. Hace muy poco empresas yanquis contratadas para la prestación de servicios, por órdenes del gobierno yanqui privaron a cientos de miles de ciudadanos suecos del acceso al sitio Rebelión de INTERNET, que publica noticias sobre Cuba.
Simplemente le cortan arbitrariamente ese acceso. Son incapaces de comprender que el interés por Rebelión se multiplica y la Batalla de Ideas entre Cuba y el imperio se intensifica.
Dijo que observa al imperio y sus siniestros planes.
Luego de reconocer los valores patrióticos e internacionalistas de nuesttro pueblo en las tareas manuales e intelectuales que realizamos cada día, me atrevería a expresar: Todo lo que fortalezca éticamente a la revolución, todo lo que la debilite es malo.
Con seguridad este Congreso fortalecerá más a la Patria.