Monday, May 22, 2006

La fortuna de Fidel


Por Rodobaldo Martínez Pérez
rodo@ahora,cu
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Sin duda, Fidel Castro tiene la mayor fortuna de este mundo. Es una riqueza acumulada durante su larga y útil vida: la de siempre estar al lado de los humildes y para los humildes, incluso con el máximo desinterés por el dinero de su acaudalado padre.
Don Ángel Castro quiso que, el más inteligente de sus hijos, fuera a la capital a estudiar derecho en la universidad de La Habana, para luego administrar el amplio capital de la familia Castro-Ruz en la zona de Birán, en el Oriente Cubano.
Pero Fidel prefirió hacer otra fortuna: La de ser revolucionario y jugarse el pellejo, en complejas y difíciles misiones para poner su alta capacidad, fuerza y astucia en aras de los pobres.
Su limpia moral y la de predicar constantemente con el ejemplo, inspirado en los mayores sacrificios, elevan su tesoro ante los más de 11 millones de cubanos, que lo admiran y le dicen: Comandante en Jefe ORDENE.
Esa es su fortuna, la de compartir su suerte con los heroicos y bravos habitantes de está Isla, bloqueada por la mayor potencia de la humanidad.
Recuerdo cuando estuve en Oporto, Portugal, en la cumbre Iberoamericana, que amigos portugueses y españoles me preguntaban: ¿qué tiene Fidel, que los americanos no pueden con él? Esa es su riqueza, la de decir la verdad de frente, sin media tinta, ni importarle el peligro del más arriesgado escenario.
Ya lo dijo Fidel, si comprueban que tengo un solo dólar en un Banco del mundo, renuncio. Con lo interesado que está la mafia cubanoamericana de separar al Comandante del destino de los cubanos, sería un cómodo camino hallar el Bando con los millones de Forbes, así materializarían ese gran anhelo y cumplirían el deseo de volver a asesinar o humillar a los mejores hijos de la patria y enriquecerse acá, como lo hacían antes de 1959; cuando llegó el Comandante y mandó a parar.
Puede Fidel disponer de 100 mil millones de dólares, es el capital humano formado por la Revolución, los hombres y mujeres, que sin pedir prebendas, unen su suerte con los pobres africanos, un continente olvidado para muchos, o con los de Pakistán, o en América Latina, en el Caribe, hasta allá llegan médicos cubanos, profesores, técnicos, instructores de deporte o colaboradores de cualquier especialidad y dan gracias a la Revolución Cubana.
Ese simple gesto de agradecer el bien, por la acción estoico de los cubanos, sin importa donde, es la verdadera fortuna de Fidel Castro, que desconoce la revista "Forbes", de la oligarquía de los Estados Unidos.
Los auténticos millonarios, esos que llaman reyes y reinas, no llegan a la fortuna de Fidel probada a fuerza de coraje que es su ética intachable y su moral más alta que el pico turquino.
Si Fidel tuviera ese dineral que dicen los mentirosos del libelo “Forbes”, entonces los necesitados de este planeta fueran más felices, porque lo primero que haría sería donarlo para acabar con la miseria y el hambre que tanto crecen en esta humanidad, y a ningún millonario le importa.
Cuando él pudo aumentar la fortuna de su Padre, que ya para aquella época era bastante, decidió otra riqueza, muy alejada del dinero y renunció a las comodidades y buscó el peligro de las balas y la altura de la Sierra para expulsar del suelo sufrido cubano, a aquellos generales y doctores que robaban millones de pesos para hacerse cada vez más rico, pero de ellos si Forbes, ni ningún otro libelo del Imperio han estrito una palabra.
La grandeza de Fidel, que lo inmortalizará, es la de estar siempre al lado de los desposeídos y luchando sin descanso, para que el hombre sea cada vez más culto, que para él es una de la mayor riqueza de este mundo.
La riqueza de Fidel es saber que Cuba es ya una potencia genética, con más genetistas que toda América Latina junta. Que es una potencia oftalmológica, dispuesta a operar aquí gratuitamente a cien mil ciudadanos de los Estados Unidos, que no pueden recibir esos servicios en ese Imperio.
La riqueza de Fidel es saber que pudo enviar 2 mil 500 médicos a Pakistán, donar centros de operaciones hospitales de campaña. Y atender a más del 70 por ciento de la población en Cachemira. Lo que no pueden hacer los millonarios de Forbes de los Estados Unidos ni de Europa juntos.
La riqueza de Fidel es aportarle al mundo 25 mil profesionales de la salud, que sin cobrar un centavo trabajan en decenas de países.
La riqueza de Fidel es poder decir que en Cuba, gratuitamente, se preparan 20 mil estudiantes latinoamericanos en medicina y en los próximos años sumarán 100 mil.

La riqueza de Fidel es su pueblo, que lo ama, como a un hombre bueno, podría a caso Forbes hablar de esa riqueza y no atribuirle que tiene 900 millones de dolares, ¿para qué tanta mentira?.