Columnas

Thursday, March 26, 2015

Venezuela, Cuba y la Cumbre de las Américas







El presidente de Estados Unidos, Barak Obama, pareciera obstinarse en marchar ineluctablemente hacia un gran descalabro en la VII Cumbre de lasAméricas (CA), a celebrarse en Panamá los días 10 y 11 de abril de 2015.
Pese a la serena y prudente propuesta del presidente Nicolás Maduro, no obstante ser Venezuela la agraviada, para que Washington y Caracas resuelvan sus diferencias mediante el diálogo, hasta el momento no se aprecia ninguna señal de que la Casa Blanca este reconsiderando o se disponga a reconsiderar su agresiva, torpe e injerencista orden ejecutiva declarando a Venezuela como amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Es tan evidente la metedura de pata yanqui en esta cuestión que hasta sectores de la oposición venezolana se han visto forzadas a tomar, aunque tímidamente, cierta distancia del decreto de Obama no obstante que sea su comandante en jefe, ya que han visto totalmente minimizada su presencia en la palestra política ante el repudio nacional contra la actitud estadunidense.
Y es que a Obama el tiro le ha salido por la culata pues lejos de intimidar al pueblo venezolano, ha incentivado su combativo antimperialismo y unidad con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en torno a su dirección político-militar. No fue en balde la dedicación incansable de Chávez durante años a la educación política de sus compatriotas y a hacer más profundas, revolucionarias y antimperialistas sus tradiciones patrióticas y latinoamericanistas, labor continuada por Maduro y el chavismo en dura lucha contra la maquinaria mediática internacional y sus clones locales de la oligarquía, que cuenta todavía con muchos recursos económicos, simbólicos y propagandísticos para deformar la realidad e instaurar falsas y venenosas matrices de opinión entre la población.
Pero, mucho más grave, la arrogancia imperial del decreto de Obama ha provocado gran indignación en América Latina y el Caribe donde no cesan las manifestaciones de apoyo a la soberanía de Venezuela y de repudio a Washington, no solo de Unasur y el Alba sino de los sectores populares y la juventud, como ha podido apreciarse con el posicionamiento reiterado en tuiter de trending topic mundial del numeral #ObamaDerogaElDecreto. Sin contar con el respaldo recibido por Caracas del Movimiento de Países No Alineados, el Parlamento Latinoamericano y el gobierno ruso que en boca del respetado canciller Sergei Lavrov condenó desde La Habana el intento de golpe en Venezuela al tiempo que exigía el levantamiento del bloqueo a Cuba. Mientras, la Unión Europea se ha mantenido distante del predicamento antivenezolano.
En ese clima de creciente repudio al decreto llegará Obama a la CA en Panamá. Dos días antes, el 8 de abril se habrá reunido con los líderes de los países del Caricom en Jamaica, donde es sabido que continuará sus acciones para destruir Petrocaribe en detrimento de los intereses de nuestros pueblos, y a favor de las transnacionales de la energía así como intentrá “doblar el brazo” –como él mismo ha confesado que practica- a los gobernantes de los Estados caribeños antes que lleguen a Panamá. Es sabido lo dependientes que son esos pequeños Estados de la ayuda exterior.
La conjura imperialista contra Venezuela continúa a todo trapo estimulada por el decreto de Obama y ahora es nada menos que el ex presidente del gobierno español Felipe González, promotor del neoliberalismo en nuestra región y viejo asociado del imperialismo quien anuncia que formará parte de la defensa de los cabecillas contrarrevolucionarios Leopoldo López y Antonio Ledezma.
En otro carril, Washington, que sigue afirmando que lo que ha cambiado hacia Cuba son sus herramientas pero su objetivo es el mismo –¿cuál va a ser sino el “cambio de régimen”?- proyecta acarrear a los llamados foros de la sociedad civil de la CA a los integrantes menos desprestigiados de su quinta columna mercenaria en la isla, para presentarlos como representantes de la sociedad civil cubana “independiente” frente a los “oficialistas”; o sea, las organizaciones obreras, campesinas, de escritores y artistas, de mujeres y otras que expresan la gran diversidad de la sociedad cubana y han sido pilares de la resistencia a la hostilidad estadunidense. Si no fueran enemigos de la Revolución uno sentiría pena por el ridículo que harán los supuestos “independientes” pues ninguno puede discutir un minuto frente a los “oficialistas”, sobrados de argumentos y razones.
Twitter: @aguerraguera
(Tomado de La Jornada)

“Haber ayudado a aquellos pueblos es de las mejores cosas que he hecho en lo personal”, Dr. Ronald Hernández


Ronald en Liberia. Foto del muro de Facebook de Ronald.


  Muy interesante la entrevista al doctor holguinero  Ronald Hernández Torre, que realizó el profesor y colega Luis Ernesto Ruiz Martínez, quien con su innato olfato periodístico es capaz de cazar las más motivantes historias cómo esta que dejo a la disposición de mi audiencia. 
 Por Luis Ernesto Ruiz Martínez
Durante toda la jornada se han compartido miles de mensajes de felicidad y gratitud a los médicos cubanos que regresaron a la isla, luego de combatir el ébola en Liberia y Sierra Leona.
 Dentro de este primer grupo viajó un holguinero que además de luchar contra esa enfermedad, nos mantuvo informados la mayor parte del tiempo. Ronald Hernández Torres accedió a compartir algunas visiones en medio de la etapa de vigilancia epidemiológica en la que se encuentra junto a compañeros de misión.
En su cuenta de Facebook había compartido un primer mensaje tras arribar a tierra cubana: “Buenas tardes a las amigas a amigos de f, ya estoy junto a mis compañeros de Liberia y parte de la Brigada de Sierra Leona en la patria, arribamos en horas de la madrugada de Cuba, orgullosos por haber regresado con la satisfacción del deber cumplido, un poco cansados por haber tenido un día bastante complicado, pero contentos de estar en la patria, estamos en una cuarentena, donde recibimos una atención medica de primer nivel, y pronto estaremos en nuestras casas, para todos ustedes mi agradecimiento por el apoyo que le han brindado, más tarde subo unas fotos. Saludos”.
Al conocer que estaba conectado aproveché para conocer por dónde andaban sus pensamientos a esta hora:
Primeras impresiones al llegar a Cuba…
Lo primero que se siente, satisfacción por haber cumplido con la tarea que se nos dió y por lograr un poco más de reconocimiento para nuestra Patria. Haber ayudado a aquellos pueblos es de las mejores cosas que he hecho en lo personal y para la tropa también. El pueblo africano merece mejor suerte. He visto problemas sociales en mis anteriores misiones, pero en África todo es más complicado, necesitan allí unos cuantos Fidel.
Planes inmediatos…
Terminar mi cuarentena, ver a mi familia y amigos e incorporarme a trabajar en la Dirección Provincial de Salud de Las Tunas
Lo mejor y lo más difícil de tu experiencia en África…
Lo mejor, la preparación que recibimos, aquí en la Patria y luego en Liberia, el agradecimiento de ese pueblo liberiano que nos veía como algo especial. Sus muestras de cariño y respeto eren permanentes, es un pueblo, muy pobre, pero muy educado. Lo más difícil, la lejanía de la familia y ver morir a personas contagiadas con la enfermedad.
Durante casi 6 meses vimos a un médico en medio del combate contra el ébola que encontraba tiempo para divulgar lo que hacían sus compañeros, ¿ese “reportero” se quedó en África?
Pienso que lo que hice en Liberia de informar, fue por la necesidad de que se supiera en Cuba y el mundo, lo que estaba ocurriendo allí. Al principio escribía desde un teléfono pequeño, que entre otras cosas me cambió la graduación de los espejuelos de 1.00 a 1.50, pero era algo reconfortante cuando un familiar o amigo de un cooperante, me agradecía porque había visto a su familiar en una publicación mía, eso borra cualquier cosa negativa. El Ronald reportero no se quedó en África. Haré lo que pueda, solo te explico que las redes son un problema, incluso, hay personas en Las Tunas que me han dicho que las apoye y lo haré con mucho gusto, es algo que de veras me gusta. Creo que debí haber estudiado periodismo, tal vez no sea muy tarde.
Durante todo este tiempo miles de personas en todo el mundo estuvieron pendientes de tus publicaciones para conocer directamente lo que sucedía allá. Te aseguro que en Holguín eran muchos y en mi Universidad tienes varios amigos de corazón. ¿Algún mensaje final para esos lectores que cautivaste en este tiempo?
Lo principal es agradecerles a todas esas personas por el apoyo que me brindaron. Me estimularon a hacerlo y la vez a estudiar mucho, fueron largas horas frente a la computadora revisando información de los diferentes medios, pero valió la pena. Para todos ellos mis respetos y mis saludos.
(Tomado del blog Visiones desde Cuba)

Wednesday, March 25, 2015

INTELIGENCIA, jóvenes, para defender su Revolución


El X Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) sesionará los días 18 y 19 de julio, luego de un intenso proceso asambleario y el más amplio debate, no solo entre militantes, sino con toda la juventud cubana.


Rodobaldo Martínez Pérez
rodo@enet.cu
Si hay una palabra clave en la definición del futuro de Cuba, con todos los cambios que suceden, esa es: INTELIGENCIA.

La agudeza nunca debe faltar, para apreciar con claridad la trascendencia de los hechos, como, tampoco,  es permisible la ingenuidad a la hora de argumentar los diversos porqués  de la realidad actual, y el X Congreso de la UJC es una oportunidad para que las nuevas generaciones reflexionen sobre qué necesitamos hoy en este Archipiélago, con tanto matices y colores.


El país requiere modificaciones y atemperarse a las condiciones actuales, de eso son partidarios hasta los más conservadores, pero pretender el acometimiento de transformaciones sin medir consecuencias, puede generar crasos errores y las más peligrosas de las equivocaciones: causar reversibles daños con peligrosas marchas atrás, para poder rectificar.
No admite dudas que todo cuánto  hagamos es para perfeccionar el socialismo prospero y sustentable y sus conquistas en un mundo patas para arriba, donde el egoísmo, la falta de sensibilidad y el pisotear a los otros en busca de ganancia andan al galope, entonces, afianzar tales inmoralidades en nuestra sociedad es retroceder y abrirle  una hendija al capitalismo salvaje, donde los hombres tiene muy bajos precios.
Vivimos en una época compleja, porque aparte de hacerlo en un país subdesarrollado, inmerso en una crisis mundial, sometido a un férreo bloqueo (si, bloqueo, porque aún cuando algunos dicen que es un pretexto cubano para encubrir sus ineficiencias, lo cierto es que tratan de asfixiarnos económica, financiera y extraterritorialmente), pero tenemos el privilegio de existir en  una tierra donde nos  enseñaron a ser personas libres y dueños de la patria   hace 57 años.
Aprendimos de humanismo, de respeto al semejante, de dignidad y la elemental fórmula de  que donde exista capataz y obrero, patrones y trabajadores, amo y subalterno o  mayoral y esclavo; el derecho de igualdad esmascara la conocida explotación del hombre por el hombre.
Estamos en la etapa crucial de cambio generacional y como en los jóvenes cimienta la llamada continuidad, para ello es el pedido que cuiden su Revolución y sepan abrigar las conquistas alcanzadas.
Las discrepancias entre el capitalismo y el socialismo, esencialmente, es una: en el primero la ganancia gana, en el segundo  el humanismo triunfa.
 La idea de la prolongación del Sistema no puede verse ajena al discurso del Máximo Líder el 17 de noviembre del 2005, en la Universidad de la Habana  cuando manifestó la reversibilidad del socialismo en Cuba y la posibilidad de la derrota de la Revolución por errores propios de la construcción revolucionaria, sencillamente, porque no puede hablarse de continuidad de la Obra si omitimos la responsabilidad de las nuevas generaciones.        
En ese discurso, Fidel llamó la atención a los jóvenes cubanos, sobre su alta misión histórica en la protección y salvaguarda de la Revolución. El asunto  deriva difícil por la cantidad de factores externos e internos que influyen y la posibilidad de equivocar pensamientos.
No sería bueno que las nuevas generaciones cometan el desliz de atribuir las dificultades y carencias actuales al socialismo, porque ello puede significar su consideración de que el capitalismo es el mejor invento, entonces, lo idealizamos y lo ponemos como sinónimo de prosperidad. ¿Si, prosperidad a costa de qué y de quien?
Fallaríamos mucho si empezáramos a ensalzar ese Sistema y tratáramos de encontrar soluciones a los complejos problemas actuales sobre la base de él.  Nada de lo ideado  frontera adentro deja de tener repercusión frontera afuera y no todo lo que funciona en otras partes tiene porque hacerlo en este país.
 Las respuestas en esas sociedades son radicales y alejadas de cualquier sentimiento humanitario: la búsqueda de rentabilidad de una empresa equivale a dejar sin empleo a miles de trabajadores; si no hay dinero para pagar la mensualidad de la vivienda, viene el desalojo... Allí todas las palabras relacionadas con solidaridad y apoyo no existen, porque esa desaforada carrera de engrosar los caudales alimenta el individualismo y la idea de llenarnos los bolsillos, aunque para ello tengamos que poner en el piso a los demás.  
Si, nuestros jóvenes viven una época marcada por el cambio generacional, por eso su posición es fundamental.  Quienes  apuestan por destruir el  proceso revolucionario miran a la juventud con esperanza, ella es el blanco de ataque en el intento de  socavar cualquier  fortaleza.
Hemos mantenido la soberanía por la unidad en defensa de los derechos y no haber cedido en uno solo de los principios, porque de hacerlo estaríamos “negociando” la propia soberanía de la Patria y echando en el basurero de la historia el sacrificio y la sangre de los hijos e hijas para conquistarla.
Cada paso dado requiere talento, para  saber diferenciar la naturaleza salvaje del capitalismo de las vitrinas exhibidas. “Todo lo que brilla no es oro”.