Columnas

Sunday, August 10, 2008

Los Gráficos, en nuestra primera página


Por:Rodobaldo Martínez Pérez

rodo@ahora.cu

www.ahora.cu

Hace pocos días regresamos del Congreso de los periodistas cubanos, donde quedó bien definido el papel de la prensa en nuestra sociedad.

Tengo frente a mi el número 9 mil 696 del semanario ¡ahora!, correspondiente al sábado 2 de agosto, fecha que acá conmemoramos el Día del Gráfico, esos hombres y mujeres, con olor a tinta de imprenta, quienes vencen las inmensas trabas del bloqueo Yanquis contra Cuba, una de las mayores crueldades de este mundo.

Y digo que regresamos del Congreso, fue el número ocho en la historia de la Unión de Periodistas de Cuba, que recientemente celebró su aniversario 45, porque como dijo el colega del diario Granma Rolando Pérez Betancourt somos fieles y a la vez eternos inconformes con lo que hacemos.

Apostamos por el reflejo más objetivo de nuestra realidad, de nuestros problemas, que realmente son distintos, aunque sean los mismos a los de cualquier otra parte del mundo, pero para nosotros son diferentes. Por ejemplo algo tan cotidiano como poner más arroz en el mercado, acá sería noticia porque beneficiaría a todos por igual, sin embargo en Haití, Burundi, Japón o España es la ley del mercado, lo adquiere si puedes.

De las ocho páginas que tiene el semanario, adoptamos tal frecuencia de salida solo por pura necesidad económica, no por preferencia de los lectores, fue importante dedicar la portada a nuestros hermanos de faenas, los gráficos, quienes con viejas rotativas de la ya desaparecidas Unión Soviéticas y RDA ( República Democrática Alemana), jamás, ni en los más duros años del Período Especial, han hecho esperar a los lectores, aunque a veces un poquito más tarde de lo normal, pero ahí está la prensa.

Ellos son fundamentales para nuestro trabajo. De sus pericias y constancia dependerá la calidad de impresión de nuestra prensa, que solo sale en blanco y negro.

Acá los impresores se agrupan en un confortable edificio, hecho por la Revolución. El centro lleva el nombre de José Miró Argenter, un bravo general de origen español, quien echó su suerte al lado del Ejército Mambís para combatir por la liberación del yugo de la metrópolis. Fue el cronista de la Guerra.

Con decoro llevan su nombre. La edificación se levanta como uno de las tantas muestras de solidaridad con el lamentablemente desaparecido campo Socialista, a las afueras de la ciudad de Holguín, todos lo conocen como el poligráfico, independientemente que sus directivos, en aras de mejorar la imagen comercial prefieren timbrar hojas con PUBLICIGRAF, o ANGRAF, tal vez sea por esa pación por las siglas que en ocasiones toma fuerza en el Archipiélago Cubano.

Es una fábrica de periódicos muy competente, con su calidad certificada por exigentes mecanismos de la Nación, con la misión de imprimir toda la prensa cubana prevista desde Camagüey hasta Guantánamo, o sea para las seis provincias más orientales, de las 14 del país.

Con la impresión off set, en una conjugación durante su proceso de técnicas modernas con aún algunas convencionales, que en la medida de las posibilidades se irán perfeccionando hasta lograr la cuatricromía, esa aspiración que tenemos de estar a “todo color”, pero la realidad económica, que se agudiza por el bloqueo, nos lo ha impedido hasta ahora, pero persistimos en lograrlo.

El dos de agosto de 1894 nació Alfredo López, quien tempranamente aprendió el oficio de tipografía y más tarde se hizo linotipista, fue el líder más prominente de su época de la Asociación de Tipógrafos del país, en su honor, los gráficos cubanos celebran su día.

Wednesday, April 02, 2008

Carta de Fidel a los escritores y artistas cubanos

Plemario del Palacio de las Convenciones, donde sesiona del Congreso de la UNAEC

Por Rodobaldo Martínez Pérez

rodo@ahora.cu

Es todo un acontecimiento para los cubanos la celebración del Congreso de los escritores y artistas nuestros. De sus debates esperamos mayor cultura para un pueblo que es cada vez más libre, con el poder de ser dueño de su destino.

Y satisface que Fidel, quien no se perdió ni un detalle del Congreso anterior, mandó una carta a los delegados, quienes debaten sus sesiones en el palacio de Las Convenciones, en La Habana.

Fidel, como siempre prefieren nombrarlo los cubanos, reitera, en su misiva, que aunque no puede estar presente, conoce de las preocupaciones de los miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artístas de Cuba (UNEAC) en su VII Congreso.
Comenta:El ser humano moderno no es menos egoísta que el griego de la época de Platón. Por el contrario, el de hoy está sometido a un diluvio de publicidad, imágenes e influencias a las que jamás lo había sido.
El aporte a la sociedad no puede escapar de una parte proporcional , y nunca igual , de lo que sea capaz de crear. El impuesto es irrenunciable y no puede ser simplemente una proporción. Hay un momento, por su alcance, en que puede llegar a casi la totalidad de lo creado.
El impuesto directo ha liquidado a gobiernos de izquierda en los países nórdicos y otros europeos. No hay nada más antipático. La captación del excedente en valor de los servicios exportados, aparte de aquellos que se ofrecen gratuitamente en la esfera internacional por decenas de miles de compatriotas, no solo es justo, sino más comprensible que el cobro directo de una creciente proporción del ingreso personal como un puñal en el pecho exigiendo la bolsa o la vida.
Llos estímulos que se instrumentan no solo en divisas para comprar en el mercado, sino también a través de numerosas formas de contenido social, humano y familiar, altamente eficaces, no incitan el individualismo y el egoísmo que conducen a la negación, con los más diversos disfraces, de la sociedad que pretendemos crear.
Fidel aádió que escuchó los discursos pronunciados por los delegados en la sesión plenaria del Congreso y que los califica de excelentes por su expresión y contenido.
En alusión a las palabras de Miguel Barnet, al frente del Comité Organizador de la cita, el líder de la Revolución señaló que constituyeron una sincera estocada a los corruptos que, en beneficio personal se embolsillan una tajada de ese excedente en valor de los servicios exportados.
No tendría sentido hablar de conciencia revolucionaria sino existiera el capitalismo desarrollado y globalizado, ya previsto hace casi 100 años, acotó.
La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas, es al revés, solo entonces puede hablarse de Revolución.
Las palabras bellas, necesarias como portadoras de ideas, no bastan; hacen falta meditaciones profundas.
Continuó Fidel que hace dos días en un artículo de prensa extranjera se habló de 30 inventos geniales que transformaron al mundo: disco compacto, GPS y DVD, teléfono celular, fax, INTERNET, microonda, Facebook, cámara digital y correo electrónico, entre otros.
La cantidad de dólares que implica- y en parte implicó ya- la venta de cada uno de los productos acumula en manos de las trasnacionales tantos ceros, que es ininteligible.
Peor todavía: cada uno de ellos será sustituido por otro invento más efectivo y ya no puede ni siquiera garantizarse el secreto de lo que habla una pareja en el banco de un parque.
Fidel se preguntó ¿Tiene algún sentido ese tipo de existencia que promete el imperialismo? ¿Quiénes rigen la vida de las personas? ¿Puede incluso garantizarse la salud mental y física con los efectos no conocidos todavía de tantas ondas electrónicas para las cuales no evolucionó ni el cuerpo ni la mente humana?
Un Congreso de la UNEAC, significó Fidel no puede dejar de abordar estos espinosos temas. Muchos dirán: es fatalismo. Respondo. No, fatalismo es dejar de plantear el problema. Ni siquiera los molestaría a ustedes con estas líneas.
El clima está cambiando como consecuencia de la acción irresponsable del hombre. El equilibrio se ha roto. Cómo restablecerlo es el gran problema por resolver.
Precisó que disfruta mucho cuando ve el avance del pueblo en diversos campos que otras sociedades de crueles bloqueos y mortales amenazas no han podido alcanzar, incluso en materia de lucha por la preservación del medio ambiente.
Dijo que eso provoca el odio de los adversarios y que ha visto artículos de renombrados órganos de prensa capitalista que nos atacan en jauría.
Hablan de nuestro país, añade, cual si fuésemos indigentes y partiéramos de cero, y no un pueblo con los niveles de educación mínimo no alcanzado por lo más desarrollados, un índice de salud excelente y seguridad social tal vez demasiado alta, como pensé cuando un delegado del congreso habló con justeza de quienes maltratan groseramente determinados bienes sociales y llamaba a luchar contra hábitos que la sociedad repudia.
El adversario comete errores serios y muestra torpeza inconcebible en su batalla contra la verdad objetiva. Hace muy poco empresas yanquis contratadas para la prestación de servicios, por órdenes del gobierno yanqui privaron a cientos de miles de ciudadanos suecos del acceso al sitio Rebelión de INTERNET, que publica noticias sobre Cuba.
Simplemente le cortan arbitrariamente ese acceso. Son incapaces de comprender que el interés por Rebelión se multiplica y la Batalla de Ideas entre Cuba y el imperio se intensifica.
Dijo que observa al imperio y sus siniestros planes.
Luego de reconocer los valores patrióticos e internacionalistas de nuesttro pueblo en las tareas manuales e intelectuales que realizamos cada día, me atrevería a expresar: Todo lo que fortalezca éticamente a la revolución, todo lo que la debilite es malo.
Con seguridad este Congreso fortalecerá más a la Patria.



Saturday, November 03, 2007

Un día el bloqueo quedará atrás

Emperador se quedó usted muy solo en Naciones Unidas

Rodobaldo Martínez Pérez

rodo@ahora.cu

www.ahora.cu

Hoy, cuando estamos próximos al sábado, único día posible de publicar nuestro semanario, nos debatimos en la incómoda decisión de discriminar. Duele examinar los materiales periodísticos sobre la mesa. Hay para más de tres o más periódicos, pero solo podemos hacer uno.

Alguien desde el Imperio extrema las palabras y trata de seguir engañando a la opinión pública de los propios Estados Unidos y del Mundo: El Bloqueo de más de casi cinco décadas a Cuba es contra Fidel Castro, no daña a nadie más.

Es el Imperio contra el mundo. 184 países soberanos, en Naciones Unidad, dijeron No al bloqueo genocida, pero el Emperador de turno insiste en sus malvados planes, sin importarle, que en el caso nuestro solo podemos hacer un periódico a la semana, y con una reducida tirada de 60 mil ejemplares para una población de 600 mil lectores potenciales.

¡Que burrada!, señor Emperador, estamos en pleno siglo XXI, cuando deberíamos dejar en el olvido los gritos de guerras que todavía hoy entristecen a la humanidad. ¿Escuchó la noticia? En su propio corazón se alzaron las voces para reiterar: No al bloqueo. Use la sensatez aún cuando ya empaca para irse.

Este bloqueo, que usted persiste en llamar embargo, golpea a todos los cubanos durante cada día, siempre falta algo que no llega o demora y al preguntar, están sus manos por el medio y el vicioso deseo de estrangular esta digna y ejemplar Revolución.

Pero cada día vencemos sus trabas, y derrotamos al bloqueo. Claro pagamos un precio. En el caso nuestro solo podemos tirar un periódico a la semana, con posibilidad de hacerlo diario.

Llega la hora de cierre. En la pantalla de mi PC, que está aquí como muestra que rompió el bloqueo, en la misma redacción del semanario ¡ahora!, en Holguín, Cuba corren las informaciones que no verán los lectores.

Damos prioridad a los estragos de la Tormenta Tropical Noel. Es digna la solidaridad. Hombres de pueblo, con uniforme del Ejército, los mismos que usted, equivocadamente, llamó a traicionar, rescataron, a riegos de sus vidas, varias familias humildes que quedaron aisladas por las fuertes crecidas de los ríos. No reportamos fallecidos y tristemente en el caribe hay más de 100.

¡Ah!, y para más dignidad muchos amigos, de 32 países, llegaron hasta acá para, desde el III Coloquio Internacional para la Liberación de los cinco, pedir la libertad de estos bravos jóvenes, quienes injustamente usted retiene en cárceles norteamericanas, por tener el coraje de luchar contra el verdadero terrorismo en las mismas entrañas del Imperio. Son luchadores antiterroristas y no como usted que habla de enfrentar al terrorismo, pero lo que hace con más muertes, dolor y vidas inútilmente perdidas.

Bueno ya cerramos la edición 9 mil 657 y pronto, el 19 de noviembre celebraremos el 45 cumpleaños de ¡ahora! y seguro que romperemos aún más el bloqueo y seremos diarias, como antes de la década del 90, en el siglo pasado.

Wednesday, September 26, 2007

Fidel prefirió los tiburones, antes de ser apresado, hace 60 años, cuando Cayo Confites

Fidel Castro, cuando regresó a Birán, luego de desafiar los tiburones en la bahía de Nipe, en Antilla, para no dejarse apresar, luego del fracaso de los sucesos de Cayo Confites. Entonces tenía 21 años.
Nuuestro periódico ¡ahora!, publica este sábado 29, un testimoní de Mongo Castro, hermno mayor de Fidel, sobre los sucesos de Cayo Confites, a seis décadas de su acontecimiento. Mi amigo Roberto Silva es el autor y aprobó ponerlo primero en mi página. Gracias.

Roberto Silva Pérez/¡ahora!
Foto Archivo familiar y AHORA
“Mi mamá por un lado y yo por el otro, preguntábamos por Fidel. No busques más aquí a tu hermano, con otros se tiraron al mar en el canal de Levisa, en la bahía de Nipe. El mundo me cayó arriba. Los tiburones se los comieron”. Así recuerda Mongo Castro los sucesos de la expedición de Cayo Confites, después de 60 años.
“¿Fidel Castro Ruz esta aquí?, ¿Fidel Castro Ruz esta aquí? Mi mamá por un lado y yo por el otro, preguntábamos en las distintas casillas del tren, donde iban presos, hacia La Habana.
“Sin mediar explicaciones el general Juan Rodríguez afirmó lacónicamente: no busques más aquí a tu hermano, con otros se tiraron al mar en el canal de Levisa, en la bahía de Nipe.
“El mundo me cayó arriba. Los tiburones se comieron a mi hermano. Fue la única idea fija. Conocía el lugar siempre peligroso por esos animales”.
Ramón Castro Ruz, hoy Héroe del Trabajo de la República de Cuba, rememora aquella aventura de su hermano, cuando junto a Lina Ruz, al saber lo de Cayo Confites, fueron al encuentro de Fidel.
Me confesó, en un ambiente distendido: “Voy a tratar de acercarme a aquellos tristes acontecimientos, según mi memoria, a la distancia de 60 años.
“Me encontraba con Lina, mi mamá, en el café La Paloma que teníamos en Birán, y llegó Manfugás, hijo de un teniente de Mayarí, quien nos comunicó que había visto a Fidel en un camión con rumbo a Antilla, para embarcar para Cayo Confites. El intentó desmontarlo, pero no quiso.
“Mamá y el viejo se preocuparon muchísimo. Era la primera vez que veían a Fidel en una acción de esa categoría. Mamá consiguió una lancha y se trasladó hasta el cayo donde se entrenaban los hombres para liberar a Santo Domingo de la dictadura de Trujillo. Cuando regresó, conocimos que el general le había dicho que podía llevárselo, porque era menor de edad, pero Fidel se resistió a volver. Había dado su palabra y prefería morir antes que faltar a ella.
“Después solo nos quedaba oír la radio y leer los periódicos, por donde era anunciada la invasión. Yo decía, si esta gente desembarca en Santo Domingo, los van a matar a todos, porque los iban a estar esperando.
“Cuando caen presos los expedicionarios de Cayo Confites, nos enteramos de que los iban a trasladar desde Antilla para La Habana en casillas de trenes, por lo que pasarían por Alto Cedro y para allá fuimos mi mamá y yo, entonces nos enteramos de que prefirió la bahía de Nipe que ir preso.
“Los expedicionarios estaban casi muertos de sed, me pedían agua de unos charcos que había en la tierra, los guardias no les dieron agua, yo no sé cómo llegaron a La Habana vivos, porque ni comida creo que les dieron, en esos dos o tres días en que hicieron el viaje, parecían puercos.
“Saco fuerza y le digo a mamá: no busques más a Fidel. Está en Birán. Fue mi predicción. Así me pasó después cuando el Moncada y el Granma, cuando me decían que estaban muertos, yo siempre tenía fe. Él no podía morir, y me salieron bien las cosas.
“Cuando le digo eso a mamá -¡Está en Birán!- se volvió loca de alegría. Enseguida me cuestionó ¿pero cómo tú lo sabes? Me lo dice el corazón, yo conozco a Fidel, él está allá. Y sin pérdida de tiempo arrancamos para Birán, a donde llegamos por la tardecita.
“Allí estaba el futuro Comandante en Jefe de la Cuba que lo necesitaba. El Poeta de la Aurora, como dijera el Che, el invencible e incansable Fidel. Como si nada lo encontramos junto a los demás que se habían escapado.
“Ya caía la noche y Fidel me propone ir a Mayarí para localizar al Gallego, con el fin de saber qué hizo con las armas y salgo para allá, pero me estaban esperando los guardias del ejército. Me llevan para el cuartel y el teniente Fraga me dice: Lo que tú andas buscando está aquí ya, tenían las armas en un guacal para mandarlas para Santiago de Cuba.
“Regreso a Birán ya de madrugada y Fidel, Lujan Vázquez y los otros me estaban esperando en calzoncillos y descalzos debajo de una mata de anacahuita que había frente a la tienda de Birán, que después se quemó junto con la tienda.
“Fidel me pregunta por las armas y le digo lo que había pasado y se puso hecho el diablo, quería ir para Mayarí, tuve que luchar fuerte para que desistiera de la idea, hasta que logré controlarlo y poder acostarlo.
“Al otro día reparto a sus compañeros, cuando llego a Alto Cedro, para que cogieran el tren, nos encontramos que ahí estaban los guardias de Mayarí, quienes traían las armas, para llevarlas para el cuartel Moncada, en Santiago de Cuba.
“Me dio satisfacción que ellos vieran las armas, para descartar que yo había dicho mentira la noche anterior y que nosotros nos las queríamos coger.
“Fidel me contaba después que cuando ellos se tiraron lo hicieron en una balsita. Pero una lancha patrullera los detectó y les pegaron los focos y les cayeron a tiros. Fue de noche cuando se escaparon y él dijo balas por arriba y tiburones por debajo y prefirió los tiburones, nadaron hasta las costa de Cayo Saetía, donde se perdieron en el monte, era de madrugada, hasta que llegaron a la casa de un pescador y este los sacó en un bote hasta Cuatro Camino, en el municipio de Mayarí, y después de mucho trabajo llegaron a Birán.
“Fidel solo se va para Holguín y supongo, nunca he precisado con él ese detalle, que se fue en avión y se apareció vestido de traje a esperar a los expedicionarios que fueron trasladados por el tren hacia la Habana, todos se asustaron cuando lo vieron, lo hacían comido por los tiburones”.
Ramón se queda con la mirada fija, como tratando de recordar algo más y termina: “En todos los años he tenido el corazón de hierro, tener a Fidel y Raúl como hermanos ha sido para mí y la familia, una dura prueba, desde muy jóvenes están cerca del peligro, mira eso, Fidel con 21 años metido en cosas ya de guerrilla y unos años más tarde Raúl se enrola también en lo del Moncada, eran prácticamente niños, pero así es la vida compadre…”
DECLARACIONES DE FIDEL SOBRE EL TEMA
A Ignacio Ramonet, director del mensuario Le Monde Diplomatique, en la reciente obra Cien Horas con Fidel. Dijo: “Sí, en 1947, con 21 años, me fui a la expedición de Cayo Confites, en pro del derrocamiento de Trujillo, ya que me habían designado en los primeros tiempos presidente del Comité Pro Democracia Dominicana de la FEU. También me nombraron presidente del Comité Pro Independencia de Puerto Rico, en el primer año de la Universidad o en el segundo. Había tomado muy en serio esas responsabilidades. Estamos hablando del año 1947, y ya desde entonces albergaba la idea de la lucha irregular. Tenía la convicción, a partir de las experiencias cubanas, de las guerras de independencia y del pensamiento de Martí, que se podía luchar contra un ejército. Yo pensaba en la posibilidad de una lucha guerrilleras en las montañas de Santo Domingo. Pero aquella invasión de la República Dominicana se frustra.
“Cuando Cayo Confites, en la etapa final, viendo el caos y la desorganización reinante en la expedición, yo tenía planeado irme para la montaña con mi compañía, porque terminé de jefe de compañía en esa historia. Cayo Confites fue en 1947, y lo del asalto al Moncada en 1953, apenas seis años después, pero yo tenía la idea de aquel tipo de lucha. Yo creía en la guerra irregular, por instinto, porque nací en el campo, porque conocía las montañas y porque me daba cuenta de que aquella expedición era un desastre. Y pensaba: Con un pelotón, con un grupito, hacer la guerra en las montañas, una guerra irregular. Pensaba que no se podía pelear frontalmente contra el ejército porque este disponía de marina, de aviación, lo tenía todo, era tonto ignorarlo”.
En declaraciones hechas al periodista y escritor colombiano Arturo Alape, sobre el Bogotazo, ocurrido en Colombia un año después de los hechos de Cayo Confites, el 9 de abril de 1948; vuelve a rememorar Cayo Confites:
“Todo aquello estuvo muy mal organizado, puesto que había gente buena, muchos dominicanos buenos, había cubanos que sentían la causa dominicana, pero con el reclutamiento apresuradamente, incorporaron también antisociales, lumpens, de todo.
“Yo me enrolé en esa expedición como soldado. Estuvimos varios meses en Cayo Confites, donde está entrenándose la expedición. A mí me habían hecho teniente de un pelotón. Al final tienen lugar acontecimientos en Cuba, se producen contradicciones entre el Gobierno civil y el Ejército y este decide suspender aquella expedición.
“Así las cosas, alguna gente deserta frente a una situación de peligro y a mí me hacen jefe de una compañía de un batallón de los expedicionarios. Entonces salimos, tratábamos de llegar a Santo Domingo. Al final nos interceptan, cuando faltan unas veinticuatro horas para llegar a aquella zona y arrestan a todo el mundo. A mí no me arrestan, porque yo me fui por el mar, no me dejé arrestar más que nada por una cuestión de honor, me daba vergüenza que aquella expedición terminara arrestada. Entonces en la bahía de Nipe me tiré al agua y nadé hasta la costa de Saetía y me fui…”
Se cumplen 60 años de los preparativos de la expedición de Cayo Confites, y para esta provincia este suceso la toca muy directamente, uno por haberse desarrollado geográficamente dentro de sus limites: Antilla, Cayo Saetía, Bahía de Nipe, Mayarí, y Birán entre otros sitios que fueron testigos de este suceso, y porque entre los expedicionarios había un hijo de esta tierra holguinera: Fidel Alejandro Castro Ruz, quien ya desde los 21 años prefirió la muerte antes que faltar a su palabra.







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Friday, June 01, 2007

Gibara: Tan encantadora como siempre




Colón la nombró Río de Mares


y dijo que era la tierra más hermosa


que ojos humanos vieron.


Hoy su gente quiere que cointinúe


siendo Gibara la Bella


Rodobaldo Martínez Pérez/ ¡ahora!






Ni Paris, Roma, Venecia o hasta cualquiera de las siete maravillas es mejor que Gibara. Así son de pretenciosos los gibareños, no importa que estén ausentes del terruño o viviendo cada uno de sus días. Son hombres y mujeres alegres, con muchas riquezas espirituales y deseosos de que su Villa esté cada vez más bella.
En cualquier esquina dicen: Puedes dormir ahí que nadie te toca. Recuerde que por aquí entró Colón y luego fue contando por el mundo: Esa es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron.
Es fascinante Gibara. Superior al amor a primera vista. El que la conoce inicia un romance infinito y abraza para siempre su seductora pequeñez, su imagen queda imborrable y seductoramente te atrapa entre la riqueza del orgullo por su Monumento Nacional, en ese pacto casi perfecto entre mar y tierra, como bondad en exceso de la naturaleza con esta región de exuberante vegetación.
De Jiba palabra Arauca descendió su nombre. Así denominaban los aborígenes a un arbusto silvestre abundante en las orillas de ríos y lagunas.
Surgió el 16 de enero de 1817, al amparo de la Batería Fernando VII, para protegerla de ataques de corsarios y piratas.
Ya en 1822 su puerto adquiere la categoría de tercera clase. Es próspera la actividad mercantil. Personas de múltiples nacionalidades deciden echar suerte aquí y la clase pudiente edifica esta maravilla patrimonial durante los siglos XIX y XX, que al ser la segunda ciudad amurallada la protegieron siempre de los embates bélicos o ambiciosas conquistas.
Un peculiar ferrocarril une a Gibara con Holguín en 1893, para un mejor trafico comercial.
En una cuadrícula definida por tres plazas, enlazadas por un eje principal, creció la Villa, que por desvelo del mar es bañada por caprichosas olas con espumas blancas, donde los enamorados logran ver con el corazón.
Sus edificaciones más sobresalientes, exponentes del neoclásico en Cuba, son la Iglesia Parroquial, el actual edificio del Gobierno, la Vieja Sede del Casino Español y el Teatro Colonial.
El interés constante por proteger la ciudad devino, desde el primer momento, cuando el medio defensivo militar, que se desplegó durante la Colonia, edificó Fortines, la Batería Fernando VII, el Cuartelón y la amuralló, para que desde un inicio fuera intocable.
Así transita Gibara por esos duros años de total explotación, con un saldo de hambre y miseria casi absoluta, que se agudiza al perder la prosperidad del comercio marítimo con la construcción de la carretera central cubana en la década del 30 del siglo pasado que unió La Habana con Santiago de Cuba.
La naciente Revolución Cubana, al triunfar el primero de enero de 1959 encuentra aquí, como en el resto del Archipiélago, un triste panorama en las 2 mil 88 familias asentadas en esta zona. Según estadísticas del total de casi nueve mil habitante el 69, 8 por ciento vivía en extrema pobreza, y el 92, 35 por ciento carecía de empleo.
Su arquitectura
enamora a los visitantes
De inmediato inicia las trasformaciones revolucionarias.
La realidad social y económica cambió. Hoy en ese municipio, uno de los 14 de la provincia de Holguín, viven más de 72 mil personas, con óptima atención médica, educacional, cultural, deportiva y libremente deciden qué desean hacer.
Con la Revolución se construyeron el astillero Alcides Pino, la cooperativa pesquera, la Hilandería y fábrica de tabacos; se modernizó y amplió la de calzado, una planta de filtración para el abasto de agua potable y se instaló la red de acueductos para toda la población, que unida a las tradiciones pesqueras y agrícolas consolidan el auge del municipio.
Con se empuje llega Gibara a los duros años de Período Especial, cuando Cuba pierde casi el 85 por ciento de su comercio exterior y hay que detener aspiraciones para resistir a cualquier precio y salvar la Revolución, como se hizo con estoicismo, a pesar del costo social e ideológico.
Ahora, en los últimos cuatro años, por voluntad del Partido y el Gobierno del municipio, a insistencia de la máxima dirección provincial, y con recursos propios, comienza en la Villa Blanca el Programa Imagen, que solo en esta ciudad, sin incluir al resto de este territorio, incluye unas 40 acciones de inauguraciones de obras, remozamientos u otras labores encaminadas a mejorar el bienestar de los gibareños.
Pero la intención, como explica Porfirio Suárez Cisneros, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, en Gibara, es soñar más alto con muchas nuevas ideas de van dando señales de más prosperidad como la futura terminación del Teatro Colonial, el hotel Gibara, restauración de la Murcielaguina, el restaurante INIT, ranchón de la Escalinata, Museo Ferroviario, la Casa del Cineasta.
La decisión es tener un Piano-bar, detener la erosión del Malecón, hacer un parque Infantil, ampliar el hotel Bello Mar, darle un uso cultural al Cuartelón, convertir la calle Mora en Paseo, reparar las fachadas de las viviendas del casco histórico e incluso un hostal en el faro hasta unas 41 acciones.
Y los gibareños, con una Villa cada vez más seductora, seguirán subyugando a los visitantes en ese encantador silencio poético, como si todos los días la ciudad emergiera de su Río de Mares, más hermosa todavía por el desvelo de los muchos que desean renovar su imagen, y venir cada año aquí al Festival Internacional del Cine Pobre.
Con sus mitos seguirán creyendo que Isadora Duncan bailó desnuda en el antiguo casino español, donde actuaron Brindis de Salas, Ignacio Cervantes y Bola de Nieve, que Camilo vive en sus aguas, mientras Frank País pasea por el malecón en constante conspiración y el Che ilumina un futuro mejor.
Gibara ya no es un sueño distante de épocas.
El Proyecto Imagen
pretende conservar
lo autóctono de
Gibara y que
continúe como la
más bella