Columnas

Wednesday, February 19, 2014

Asisten a más de 35 millones de guatemaltecos médicos cubanos





Más de 35 millones de guatemaltecos han sido atendidos por personal cubano de la salud desde 1998, cuando comenzó la colaboración médica en Guatemala, hasta enero pasado, según cifras oficiales.
Se vieron en consulta, desde 1998 hasta enero del 2014, 35 millones 883 mil 459 pacientes, de acuerdo con el más reciente informe de la Brigada Médica Cubana en este país centroamericano. según Prensa Latina
Solo el mes pasado fueron recibidos en consultas médicas 170 mil 858 individuos, mientras desde 1998 el total de vidas salvadas ascendió a 287 mil 658.
La fuente considera una vida salvada a quien rebasa el estado de salud grave, muy grave o crítico gracias a los cuidados del personal de salud, cualquiera que fuese su diagnóstico.
Respecto a la actividad quirúrgica, 278 mil 224 seres han sido operados por las especialidades de cirugía general, ginecobstetricia y ortopedia, de los cuales mil 753 corresponden al mes anterior.
Gracias a la programa Operación Milagro, señala el reporte, se intervinieron 125 mil 467 casos por diferentes patologías oftalmológicas.
Esa misión es un proyecto humanitario que comenzó en 2004 y fue impulsado por los gobiernos de Cuba y Venezuela con el objetivo de devolver la visión a ciudadanos de escasos recursos que sufren distintas afecciones oculares.
En la actualidad suman 472 los integrantes del Sistema Integral de Salud (416) y Operación Milagro (56), que trabajan en remotos parajes de 16 de los 22 departamentos guatemaltecos.
Tanto el presidente Otto Pérez Molina como el canciller Fernando Carrera han reconocido públicamente la labor de los cubanos en el tema sanitario.
En noviembre de 1998 llegaron los primeros doctores en Medicina a Guatemala, tras el paso del devastador huracán Mitch.

El bárbaro del ritmo, Benny Moré




El 19 de febrero de 1963 la noticia del fallecimiento de Benny Moré conmovió a todos los cubanos y dio la vuelta al planeta. Había dejado de existir el gran artista, el músico del sombrero, el bastón y el saco largo, que tenía una manera muy peculiar de dirigir su orquesta. El intérprete de estilo único, voz de tenor y sentimientos de un hombre que amó y fue amado, dice la colega Lydia Esther Ochoa



Benny falleció sin poder cumplir una promesa hecha al pueblo holguinero en unos Carnavales, componer una pieza dedicada a esta ciudad, retratar musicalmente nuestra ciudad, donde siempre encontró cariño y admiración cuando caminaba por los corredores del parque Calixto García y una vez en la peletería Ronda compró un par de tenis de talla de gigante para unos pies que sostenían su gran estatura.

La música lo atrajo siempre hasta el punto de que, según contó su progenitora, con una tabla y un carrete de hilo fabricó el primer instrumento que tuvo en sus manos, pues no podía adquirir ni siquiera una guitarra barata por la extrema pobreza de su familia.

Esa penosa situación también hizo que tuviera que abandonar la escuela cuando era apenas un niño para ganarse el sustento en labores agrícolas, pero ello no impidió que en 1935 Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez integrara a los 16 años de edad un conjunto musical.

Era el mayor de 18 hermanos de una familia de Santa Isabel de las Lajas, en la actual provincia de Cienfuegos, nunca negó su origen humilde y fue siempre el sencillo muchacho que triunfó en un entorno y tiempo difíciles y precisamente esas circunstancias determinaron la cubanía que fue para Benny Moré un sello distintivo.

Como ocurre con los artistas genuinos, la muerte ha acrecentado la admiración popular de una generación a otra del pueblo de la isla caribeña porque la evocación va más allá de fechas determinadas y siempre está presente a la hora de apreciar su talento dentro de la cultura cubana.

51 años después del fallecimiento de Benny Moré todavía sentimos su presencia como si fuera capaz de hacer que el reloj y el almanaque de su vida estuvieran en sintonía con el tiempo de ahora mismo porque está en todas partes, especialmente en la memoria del cubano.

La memoria del pueblo cubano que le dio el calificativo de "Bárbaro del ritmo" y evoca su manera única de comunicarse a través de la música, de identificarse con sencillez y cariño con todos sin que mediara un adiós porque con él lo único definitivo es la evocación en presente.

El lajero será siempre por decisión de su gente el mejor, hoy como ayer, mañana como el día siguiente, pues el Benny es la representación más genuina del músico popular que supo como nadie enriquecer esta manifestación en Cuba con naturalidad como si el tiempo no alcanzara para mostrar todo su talento y de hecho, no alcanzó.

Cuando lo escuchamos en cualquier entorno, descubrimos novedades en su voz que torna al bolero poesía musicalizada, con todos los matices de la sensibilidad y encontramos que los ritmos populares son más alegres con el Benny, acompañado de su orquesta, la famosa Banda Gigante, que hacía bailar a todos "bonito y sabroso" en cualquier rincón querido de Cuba.

Tuesday, February 18, 2014

Congreso de la CTC deliberaciones agrupados por sectores.



 

L os delegados que participarán en las sesiones finales del XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), del 20 al 22 de este mes, realizarán sus primeras deliberaciones agrupados por sectores, según la Agencia de Información Nacional.
 
Los mil 200 representantes del proletariado cubano tendrán sus debates iniciales a partir de las tres en la tarde del  jueves, durante encuentros entre dirigentes de sindicatos nacionales, miembros de los consejos de dirección de los organismos y entidades de los sectores y ramas en los que laboran.

La jornada se realizará en 19 locaciones de la capital, al dividirse de acuerdo con sus esferas, según reporta el diario cubano Granma.

En algunos casos, como los de los sindicatos de la Ciencia, Administración Pública y Educación, Ciencia y Deporte, se subdividirán por grupos, ya que tienen afiliados en varios ministerios e instituciones.

Estos topes armarán a los dirigentes sindicales, con información  de primer orden sobre el estado del cumplimiento de sus planes y presupuestos, la actualización de la implementación de los Lineamentos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, la ejecución de inversiones, el comportamiento de los recursos materiales y financieros, entre otros.

Asimismo, constituirá oportunidad idónea para intercambiar acerca de las posibles soluciones o respuestas a planteamientos formulados por los trabajadores en los procesos de debate realizados el año pasado, y en sus asambleas de afiliados.     


La Bandera XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) se entregó en la tarde de este lunes al colectivo de trabajadores de la Empresa Niquelera Comandante Ernesto Che Guevara, de Moa.

Monday, February 17, 2014

Ataxia Hereditaria y Yoga


La Máster Mariela Góngora con un grupo de sus pacientes, en una de las salas del Museo La Periquera, en el centro de la ciudad de Holguín. Fotos Elder Leyva

 Los efectos positivos del Yoga en la rehabilitación de los pacientes de Ataxia Hereditaria, por su influencia en la parte sicológica,  fundamentalmente, se incluyen entre las últimas acciones de los científicos holguineros en la búsqueda de nuevos caminos en el tratamiento de esa dolencia,  afirma la periodista Hilda Pupo Salazar.
Estos ejercicios, cuyo principal basamento es la toma de conciencia de las potencialidades internas del ser humano, se aplica hace meses a un grupo de enfermos escogidos para una nueva investigación, consistente en la aplicación de varias estrategias de terapias
comprendidas en ensayos clínicos realizados (el uso de vitaminoterapia, sulfato de cinc y antioxidantes).
La Máster en Ciencias Mariela Góngora Marrero, la profesora de Yoga, quien se desempeña como psicoterapeuta rehabilitadora en el Centro para la Investigación y Rehabilitación de las Ataxias Hereditarias (CIRAH) Carlos J.Finlay, de la provincia, expresó que tal práctica se hace de forma exploratoria tendente a demostrar los beneficios en las funciones cerebelosas y es un proyecto inicial en el cual se trabaja.
En el plano mental, el yoga terapéutico disminuye el estrés, favorece la concentración, la capacidad de razonamiento y levanta el ánimo.
También trae armonía interior, ayuda a dormir mejor, disminuye la tendencia a reaccionar con rabia o tristeza ante las situaciones, ayuda a la superación de miedos y tener un pensamiento positivo
 

Sunday, February 16, 2014

Nuevos médicos holguineros hacia Brasil





El coro de más de 360 voces cantando, en perfecto portugués, la canción Bailando de Descemer Bueno y Gente de Zona fue muestra fehaciente de que sus intérpretes dominan la lengua de Camões (autor del poema épico Os Lusíadas): Dançar, dançar, seu corpo eo meu preenchendo o vácuo para cima e para baixo..., comenta  nuestra colega Lourdes Pichs Rodríguez, del semanario ¡ahora!
De esta manera los de las bastas blancas que entonaron la melodiosa composición musical de moda mostraron estar preparados para partir hacia Brasil e integrarse al programa Más Médicos, promovido por el Gobierno Federal del Gigante Suramericano, con vistas a llevar la asistencia médica a regiones desfavorecidas de ese país.
El grupo de 362 especialistas en Medicina General Integral (MGI) con varios años de experiencia en el ejercicio de su profesión y múltiples misiones internacionalistas cumplidas en distintos países de América, África y Asia es el tercero y último de la provincia que participa en un curso de adiestramiento antes de su salida.
Durante los días de intensa preparación los galenos recibieron clases de idioma portugués por parte de tres profesores brasileños, así como tomaron clases de actualización sobre Medicina Tropical y rotaron por varios servicios médicos de los hospitales provinciales, como Terapia Intensiva, Unidad de Partos y otros.
En el acto de despedida a los profesionales, celebrado en el teatro de la Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales en la tarde de este viernes, la doctora Belkis Artigas, en nombre de sus colegas, habló de confianza, consagración, esfuerzos y compromisos de poner en alto el nombre de la Patria y de servir al hermano pueblo necesitado de sus conocimientos.
La doctora Elizabeth Segura, vicedirectora de Asistencia Médica en la Dirección provincial de Salud, les recordó la valía de la decisión de todos de suplir la ausencia de profesionales brasileños en regiones donde hay pocos médicos y la responsabilidad de ser intransigentes en los principios revolucionarios y de fidelidad a la profesión y bandera.
Con este grupo Holguín completa la cifra asignada de más de mil galenos en Brasil. Desde el inicio de la cooperación médica internacional más 10 mil 200 trabajadores del sector han cumplido misión, en tanto que el año pasado había 3 mil 947 colaboradores en 44 países, en su mayoría en Venezuela.

Miren esto (Tomado de Público, España)

“Las médicas cubanas se parecen a empleadas domésticas.” La afirmación, la más expresiva de una ola de manifestaciones de intolerancia y discriminación racista, hecha por una periodista brasileña de derechas, representa, sin darse cuenta, el más significativo elogio a Cuba.
Frente a las necesidades de atención médica de su población, el gobierno brasileño, después de convocar a médicos de ese país a ocupar los puestos en las regiones del país con más necesidades y menor atención, acordó un convenio con el gobierno de Cuba para traer a Brasil a miles de médicos –ya han llegado más de seis mil– del país que incuestionablemente tiene una de las mejores medicinas sociales del mundo. Los extraordinarios –más todavía por el nivel de desarrollo económico del país– índices de salud de la población cubana –de la mortalidad infantil a la expectativa de vida al nacer, pasando por todo y cualquier criterio que se analice– lo confirman.
Ese convenio, que podría pasar simplemente por uno más entre Brasil y Cuba, generó una ola de reacciones que ha promovido un diagnóstico social, de una y de otra sociedad, inédito y de una profundidad inesperada. Empezando por los mismos médicos brasileños, en su gran mayoría formados en universidades públicas brasileñas –las mejores del país—, pero que no tienen que entregar ninguna contraparte a la sociedad que los ha formado, de forma gratuita. A menudo concluyen sus cursos y abren consultorios en los barrios mejor situados de las grandes ciudades brasileñas, para atender a una clientela de gran poder adquisitivo.
Como resultado, el mapa de las enfermedades del país y el de la ubicación de los médicos suelen ser brutalmente contradictorios, prácticamente opuestos entre sí: donde están las enfermedades no están los médicos; donde están los médicos, no están las enfermedades.
Aun así, después de negarse a atender a la población más pobre –la gran mayoría, en el país todavía el más desigual, a pesar de los inmensos avances de la última década, en el continente más desigual del mundo—, han intentado impedir que el gobierno brasileño trajera médicos de fuera del país –de otros países también, además de Cuba—, para atender a su población. Han hecho manifestaciones callejeras, han intentado crear situaciones de malestar con los médicos cubanos, han intentado desarrollar campañas en contra de la reelección de Dilma Rousseff, creyendo disponer de autoridad política sobre sus pacientes.
La declaración inicial de este artículo se inscribe pues en ese escenario de elitismo y falta de sensibilidad social de médicos brasileños. La frase, que pretende descalificar a médicas cubanas, porque en lugar de la imagen del médico hombre, blanco, con fisonomía de los doctores de las películas de Hollywood, son personas nacidas del pueblo cubano, se revela como un inmenso elogio de la sociedad cubana y en una dura crítica de la brasileña. Mujeres de origen popular, que en Brasil serían empleadas domésticas, en Cuba es normal que puedan formarse como médicas y salir a expresar su solidaridad con otros pueblos, necesitados de profesionales que Cuba logra formar en exceso para las necesidades de su país.
Esa reversión del sentido de la frase se dio también en el plan más general de la sociedad brasileña que, confundida al inicio, muy rápidamente reaccionó de forma muy positiva. Más del 80 por ciento apoya activamente la llegada de los médicos cubanos a Brasil. Por las necesidades que pasaron a ser atendidas por los médicos cubanos, así como por la atención que inmediatamente empezaron a recibir sectores populares muy amplios de Brasil, hasta allí sin ninguna atención o con atención absolutamente precaria. Poblaciones que nunca habían contado con presencia de médicos, cuyos ciudadanos tenían que desplazarse a kilómetros de distancia para poder ser atendidos en consulta esporádica, empiezan a ejercer el derecho elemental a la atención médica directa y permanente, gracias a los médicos cubanos.
Es un programa de salud pública, pero que encierra consigo una lección, una pedagogía política de gran evidencia –que es lo que incomoda más a la derecha brasileña—. Personal formado en universidades públicas –en Cuba todas lo son– tiene que atender las necesidades fundamentales de su pueblo, que además son los que pagan los impuestos que financian las universidades públicas, a las que, sin embargo, sus hijos no acceden.
Brasil ha avanzado como nunca en su historia con los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff en el combate contra la desigualdad, contra la pobreza y la miseria, pero no encuentra todavía correspondencia en las estructuras educacionales que forman al personal médico. De ahí el apoyo de Cuba –que la presidenta de Brasil agradeció a Fidel Castro, en ocasión de la reciente reunión de la CELAC en La Habana, cuando se inauguró la primera parte del puerto de Mariel, que Brasil construye en la isla, colaborando con la ruptura del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Los médicos cubanos son mejores que gran parte de los médicos que Brasil tiene hoy, porque, además de su excelente formación profesional, son mejores ciudadanos, formados por una sociedad orientada no por la medicina mercantil, sino por las necesidades reales de la población. La llegada de los médicos cubanos permite, como ningún manual de educación política, aclarar los principios de las sociedades capitalistas –volcadas hacia los valores de cambio– y las sociedades socialistas –volcadas hacia los valores de uso—. Una, atendiendo demandas del mercado, la otra, a las demandas de las personas.
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