Columnas

Monday, July 13, 2026

 

#Fidel: la persistencia de lo improbable

 Rodobaldo Martínez Pérez

Al leer el ensayo de Patricio Rivas H., encuentro una reflexión sobre el Comandante en Jefe que merece ser compartida con mi audiencia.

El intelectual chileno, autor del ensayo, tuvo la oportunidad de conversar personalmente con Fidel en dos ocasiones:

La primera en 1986, junto a Pascal Allende, entonces secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria y Renato Araneda, encargado del trabajo político con los campesinos, durante las discusiones sobre la resistencia popular frente a la dictadura militar chilena.

La segunda vez es en 1987 sobre las perspectivas de la política revolucionaria y en las posibilidades de una futura transición democrática en Chile, mediante la vía electoral.

Así inicia Patricio su ensayo:  Existen personalidades que logran trascender el tiempo inmediato de la política y se convierten en referencias imprescindibles para comprender una época.

No porque estén libres de contradicciones o porque sus decisiones permanezcan al margen del debate, sino porque consiguieron modificar el horizonte de lo que sus contemporáneos consideran posible: Fidel Castro Ruz pertenece, indiscutiblemente, a esa categoría.

 Escribir sobre Fidel posee un significado especial. En Birán, Holguín, comienza la vida de quien llegaría a encabezar una Revolución que transforma profundamente a Cuba y ejerce una influencia extraordinaria en América Latina, África y otras regiones del mundo.

Desde este territorio oriental se inicia una trayectoria vinculada con algunos de los acontecimientos políticos más relevantes del siglo XX.

Rivas recuerda que la primera conversación Fidel pregunta cuántos profesores existen en las regiones centro-sur y sur de Chile. Sus interlocutores manejan cifras aproximadas, Fidel, en cambio, conocía datos precisos.

 Entonces analiza las posibilidades de apoyo social que podían generarse en determinados territorios y considera el papel de los gremios docentes en las luchas democráticas.

 El episodio revela uno de los rasgos esenciales de su manera de pensar: la atención minuciosa a la realidad concreta y su capacidad para relacionar los datos con procesos políticos de mayor alcance.

Fidel no examina los acontecimientos solamente desde las grandes formulaciones ideológicas. Pregunta, estudia cifras, identifica actores sociales, analiza territorios e intenta comprender cómo se desplazan las relaciones de fuerza.

En aquellas conversaciones también reflexiona sobre el ascenso de Ronald Reagan y el proyecto político que representa una ofensiva conservadora mundial, un capitalismo más agresivo y una política exterior orientada a aumentar la presión contra los procesos revolucionarios.

Fidel no interpreta ese cambio como una simple alternancia en el Gobierno de Estados en los Unidos, sino como una transformación más profunda de las formas de intervención política, económica y militar a escala internacional.

Comprender a Fidel exige alejarse tanto de la exaltación acrítica como de la condena simplificadora. Su trayectoria debe ser examinada dentro de las condiciones históricas en las que actúa: una Cuba marcada por la dependencia económica, la desigualdad, la corrupción política y la permanente influencia estadounidense.

 La Revolución no surge como una casualidad, ni fue obra exclusiva de un hombre. Fue resultado de una prolongada acumulación de luchas nacionales, populares, obreras, campesinas y estudiantiles.

Sin embargo, Fidel desempeña un papel decisivo al interpretar esas aspiraciones, articularlas políticamente y transformarlas en un proyecto de alcance nacional.

Una de sus capacidades más notables consiste en encontrar posibilidades donde otros solamente observan derrotas.

El asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, fracasa militarmente. No obstante, la prisión, el juicio y el alegato posteriormente de La historia me absolverá transforman aquel revés en programa político, memoria colectiva y punto de partida de un movimiento nacional.

Algo semejante sucede después del desembarco del Granma. La expedición estuvo cerca de ser aniquilada, pero sus sobrevivientes logran reorganizarse en la Sierra Maestra. Allí se combinan la lucha armada, la organización territorial, las redes clandestinas urbanas, el apoyo campesino y una creciente legitimidad política.

 Lo que inicialmente parece imposible comienza a convertirse en una realidad histórica. Esa capacidad para transformar las adversidades en oportunidades acompaña a Fidel durante buena parte de su trayectoria.

Más que limitarse a administrar las circunstancias, procura intervenir sobre ellas, identificar sus contradicciones y abrir caminos allí donde aparentemente no existen.

El triunfo de enero de 1959 modifica para siempre la historia de Cuba y altera la estructura de lo posible en América Latina.

Una pequeña nación caribeña demuestra que un orden considerado inamovible podía ser transformado. La Revolución abre debates sobre soberanía, independencia, justicia social, educación, salud, cultura y desarrollo económico.

 También despierta poderosas resistencias y situó a la Isla en el centro de las confrontaciones de la Guerra Fría. Playa Girón, la crisis de octubre, las operaciones encubiertas, las agresiones y el bloqueo económico confirman que la supervivencia del proceso revolucionario estaría sometida a presiones enormes.

 Cuba tiene que desenvolverse en un sistema internacional dominado por grandes potencias y hacerlo desde una posición materialmente desfavorable. En ese complejo escenario, Fidel combina firmeza política, flexibilidad estratégica y una aguda comprensión de las relaciones internacionales.

Su influencia, sin embargo, no puede reducirse al ámbito gubernamental o militar. La Revolución cubana transforma profundamente la cultura política latinoamericana.

La Isla se convierte en lugar de encuentro para escritores, artistas, científicos sociales, dirigentes políticos y representantes de movimientos populares procedentes de numerosos países.

 Instituciones como Casa de las Américas y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos expresan una concepción de la emancipación que también comprende la educación, la creación artística, el pensamiento crítico y la defensa de la identidad cultural.

 Cuba deja de ser únicamente una referencia política para convertirse, también, en un espacio de intercambio intelectual y creación cultural.

 Otra dimensión fundamental de aquella experiencia fue el internacionalismo. A pesar de sus limitaciones económicas, Cuba comparte médicos, maestros, conocimientos y capacidades profesionales con otros pueblos.

 La Escuela Latinoamericana de Medicina constituye uno de los ejemplos más visibles de esa vocación solidaria, al formar profesionales comprometidos con las comunidades más necesitadas.

Cuba no ofrece únicamente aquello que le sobra, sino comparte lo que también necesita. Esa disposición de poner capacidades humanas y conocimientos al servicio de otros pueblos constituye uno de los componentes más perdurables de su historia revolucionaria.

El derrumbe de la Unión Soviética vuelve a colocar a Cuba frente a lo improbable. Muchos pronosticaron la desaparición inmediata de la Revolución.

La pérdida de sus principales vínculos económicos, el recrudecimiento del bloqueo y la profunda crisis material parecían convertir el colapso en algo inevitable.

Sin embargo, Cuba resiste. Esa permanencia no puede explicarse exclusivamente mediante decisiones estatales o medidas económicas. También estuvo relacionada con una cultura política, una memoria de resistencia y una voluntad de soberanía construidas durante décadas.

 Fidel desempeña un papel central en la articulación de esa voluntad colectiva durante uno de los períodos más difíciles vividos por la nación.

 La Cuba actual enfrenta dificultades severas que no deben minimizarse. Las limitaciones económicas, la emigración, las desigualdades, los problemas institucionales y las carencias materiales forman parte de una realidad compleja.

Reconocer esas dificultades no significa borrar la historia anterior ni reducir más de seis décadas de transformaciones a las circunstancias del presente.

 Una reflexión responsable debe incluir las realizaciones, los errores, las contradicciones y los asuntos todavía pendientes.

 Las grandes experiencias históricas no avanzan de manera lineal. Conocen momentos de expansión, retrocesos, rectificaciones y períodos de incertidumbre.

La Revolución cubana no constituye una excepción. Tal vez el legado de Fidel no resida solamente en las respuestas que ofrece, sino también en las preguntas que deja abiertas: ¿cómo puede una nación pequeña defender su soberanía en un mundo profundamente desigual?, ¿cómo garantizar que la educación y la salud sean derechos y no privilegios?, ¿cómo sostener la justicia social en condiciones económicas adversas?, ¿cómo perfeccionar la participación popular y enfrentar las tendencias burocráticas?

Al acercarnos al centenario de su nacimiento, esas interrogantes mantienen plena actualidad. Persisten la concentración de la riqueza, las desigualdades extremas, las guerras, las presiones contra las naciones menos poderosas y la necesidad de construir sociedades que coloquen la dignidad humana en el centro.

Desde Birán hasta la Sierra Maestra; desde el Moncada hasta Girón; desde las luchas de América Latina hasta la solidaridad con los pueblos africanos, la trayectoria de Fidel queda inscrita en la historia contemporánea.

 Recordarlo no debe limitarse al homenaje afectivo ni a la repetición de consignas. Supone estudiarlo dentro de su tiempo, comprender la dimensión de los desafíos que enfrenta y reconocer la complejidad de una obra histórica que todavía provoca debates, adhesiones y cuestionamientos.

 Fidel continúa siendo una presencia difícil de clausurar porque muchos de los problemas que identifica permanecen sin resolver: la desigualdad, la dependencia, la concentración del poder económico, las asimetrías del sistema internacional y la necesidad de construir proyectos colectivos capaces de ampliar la justicia social.

 La historia no se repite de manera idéntica, pero sus grandes interrogantes regresan bajo nuevas formas. Quizás por ello la figura de Fidel conserva su capacidad de interpelar al presente. Su trayectoria recuerda que, en determinadas circunstancias, la historia avanza porque existen hombres y pueblos dispuestos a persistir cuando todo parece improbable.

Hoy Patricio Rivas H es académico investigador de varias universidades regionales. Premio del libro en Chile el año 2003. Alto cargo de la gestión en ministerio de Educación de Chile. Escritor en temas de historia mundial. Geopolítica. Epistemología y Política mundial.

Nota: Militante del MIR desde los 15 años. Miembro de su Dirección Nacional desde 1972. Doctor en filosofía de la historia. Primera Clandestinidad. Sept 1973. Detenido en julio 1974. Cárcel en Campo de Concentración Fuerza Área de Chile. Expulsado de Chile 1976. Miembro del Comité Central desde 1973. Luego Comisión Política 1985. Regreso Clandestino hasta febrero 1988. Luego vicepresidente del País. Partidos Amplio instrumental de toda la izquierda y Dirigente del MIR hasta 1992.

Thursday, July 04, 2024

 

Desafiar poderosas fuerzas dominantes

Por Rodobaldo Martínez Pérez
Para consolidar, actualmente, el socialismo en Cuba y con ello la defensa de un proyecto propio de los humildes y para los humildes es definitorio erradicar todo lo que corroe la moral.
Cuando Fidel se refiere a que Revolución "es desafiar poderosas fuerzas dominantes” las de fuera sobresalen en todas las malandrinas maldades del enemigo de siempre.
Mientras las del ámbito social y nacional son esas vigorosas  tendencias negativas que desarticulan la institucionalidad, la lentifican, reducen y anulan la capacidad de reacción ante errores, deficiencias, burocracias, cargados del no se puede  que dejan un sentimiento de frustración.
Esas enérgicas pujanzas negativas son debatidas en el VIII Pleno del Comité Central del Partido, desde ayer viernes hasta hoy, para ir a las raíces de tantos peligrosos fenómenos como  las tendencias burocráticas,  inercia,  conformismo,  incapacidad de enfrentar las nuevas realidades,  mediocridad,  acomodamiento a las formas acostumbradas de analizar, discernir y procesar los problemas y a las estructuras rígidas, las prácticas y las relaciones personales que generan nudos  por las relaciones de compadres que tanto obstaculizan el progreso en la Nación.
En ese actual hay doble moral porque son “come candela” , pero lejos de cambiar la mentalidad, de ser proactivos y ni de arrancarle una milésima al problema…
Raúl varias veces, al reflexionar sobre esa realidad, precisa  en  “la importancia que tiene dejar el espacio a quienes estén en capacidad de aplicar los cambios que necesita el país…” , pero eso lo hace el hombre de moral y principios, el verdadero revolucionario,  con dignidad, sin ningún temor, ni apego a cargos.

Sunday, May 26, 2024

Amar más proceso  que la meta  

Hilda Pupo Salazar

A veces pretendes emprender tus metas qué es una decisión buena en tus propósitos, pero quieres llegar muy rápido al  final y obvias que todo lleva un proceso antes de llegar al éxito.

De ahí la importancia de saber definir el proceso que te llevará a materializar el sueño y apasionarte por cada escalón que debes subir con mucho trabajo, dedicación, pasión,  esfuerzos, aprendizaje, estudio, paciencia y elevada autoestima.

Con mucho control de las emociones debes educarte para, con  optimismo objetivo, si te caes poder levantarte, aprender de los errores y analizarlos como posibles oportunidades y al volver a hacerlo, desde tu autocultura forjarte la constancia,  para realizarlo con constante amor y así poder vencer desilusiones, tedio, dejadez y lograr saltar los obstáculos sin jamás dejarte vencer.

 Encender  pasiones 

Rodobaldo Martínez Pérez

La participación ciudadana en los procesos vitales del país es hoy más decisiva para sacar lo mejor de las personas y los colectivos con las habilidades comunicativas, la toma de iniciativas, las decisiones en equipo y  el enfoque hacia resultados que perduren con resistencia creativa.

En las últimas dos reuniones del Consejo de Estado  reflejan la situación del importante cronograma del proceso de implementación de las proyecciones de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, en el año 2024 desde una efectiva participación ciudadana.

Hay que  acabar de desterrar el formalismo y la improvisación en la labor cotidiana y adentrarnos más  en el importante empleo de la inteligencia emocional,  que contribuye a sacar lo superior de las reservas de las personas y permite a los directivos potenciar sus equipos, con una consolidación de la importante conciencia revolucionaria, en la que tanto insiste Fidel.



Saturday, April 13, 2024

Abril: mes de victorias

Rodobaldo Martínez Pérez

Abril hizo más grande la historia de Cuba, es un mes de victorias,  resistencias, valentía,   consolidación de la unidad en torno a la Patria, como principio que distinguen ayer, hoy y siempre a los revolucionarios cubanos,  constantemente “batallando para ser libres”.

Es cuando el pueblo propina la primera gran derrota al imperialismo yanquis en América, al eliminar a sus mercenarios invasores en Girón, en menos de 72 horas, desde el 16 hasta el 19, en 1961.

Entonces Fidel exclama: “Pienso, sinceramente, que lo de Girón fue una gran proeza de nuestro pueblo y no solo por lo que hizo, sino por lo que estuvo dispuesto a hacer, por la seguridad que uno tiene de que los yanquis habrían salido derrotados de Cuba, aunque el precio para nosotros hubiese sido muy alto, que el primer Viet Nam habríamos sido nosotros”.

Nues­­tro único Partido surge en el fragor de los combates en defensa de su Revo­lución. Así lo destaca Fidel cuando confirma: “En Girón  se proclamó el carácter socialista de nuestra Revolución, en Girón  prácticamente se forjó nuestro Partido…”